Buenos tiempos para la lírica
Nunca es demasiado tarde para (re)descubrir a un grupo como The Go-Betweens. Nunca resulta inoportuno toparse con sus admirables canciones…
Nunca es demasiado tarde para (re)descubrir a un grupo como The Go-Betweens. Nunca resulta inoportuno toparse con sus admirables canciones…
Deslumbrados por los avances tecnológicos, olvidamos que tecnología y sociedad siempre han ido de la mano y que las necesidades…
Ellen Duthie era una niña a la que le interesaban las preguntas filosóficas porque nunca ha entendido cómo se puede vivir sin pensar. Si, ante tal afirmación, se imaginan a una persona muy seria que vive encerrada entre libros, se equivocan totalmente, porque estamos hablando de una mujer llena de vitalidad, decidida y divertida, a la que le encanta poner en marcha todo lo que se le pasa por la imaginación, de lo que no anda escasa.
Francisco Giner de los Ríos murió en 1915. No pudo ser testigo, pues, del efímero intento de regeneración educativa de…
Queríamos conocerle. Objetivo conseguido. Superadas las expectativas. Nos reunimos en Chiclana, donde vive y donde sueña su futuro. Una puesta de sol pintada para nosotros en La Barrosa, y unos gofres con chocolate, para combatir el frío. Así preparamos el paladar. Y abrimos los sentidos para Ciprian Iordan.
Tras casi dos décadas de asistencia ininterrumpida, hace varios años que perdí la ilusión por asistir a ArCo. En 2004, los organizadores de la feria me pidieron dos textos para la revista especial que sacaban ese año. En 2005 y 2006, compré piezas para varias colecciones privadas. En 2007, compré una pieza para mí. En 2008, hice de coordinador y guía durante la feria para los miembros del Latin American and Caribbean Fund (LAFC) del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), entre quienes se encontraban coleccionistas tan importantes como Patricia Phelps de Cisneros o Estrellita Brodsky. Tras la edición de 2009, decidí que no volvía.
Esto es un manifiesto. La comida fuera de España «no es una mierda». Destierra el «como aquí no se come en ningún sitio». Existe vida inteligente más allá de nuestras fronteras y toda vida inteligente disfruta comiendo. Cada uno tiene derecho a tener su propia experiencia culinaria cuando viaja o vive fuera, pero si vas con ese punto de partida como referencia, el viaje es menos viaje. El acto de comer, de sentarte a una mesa, de apoyarte en una barra, de comprar en un puesto callejero, forma parte de adentrarte en la cultura del sitio al que vayas y la mejor forma de hacerlo es olvidarte del sitio del que provengas. Cuanto menos compares, mejor. Déjate llevar.
Eisenstein vuelve a estar de actualidad: al parecer –no hemos visto la película todavía– el también director Peter Greenaway ha…