Nunca es demasiado tarde para (re)descubrir a un grupo como The Go-Betweens. Nunca resulta inoportuno toparse con sus admirables canciones surcadas por irrefutables melodías, alianza de lirismo y temple, y producidas por el tándem compositor integrado por aquellos amigos – Robert Forster y Grant McLennan – que un lejano día de 1978 decidieron formar un grupo en Brisbane, Australia, alentados por los renovadores aires procedentes de Nueva York encarnados en bandas como Televisión o Talking Heads o de grupos de la tierra como The Saints. Nunca están de más, por tanto, documentos en forma de lanzamientos discográficos que vengan a evocar ese infalible cruce de tonos luminosos y taciturnos erigido en exquisita manifestación pop que, como en tantos otros casos, no obtuvo el conveniente reconocimiento del público.
Hace unos meses, la estandarizada recopilación de álbumes “5 Album Set” (Universal – EMI; 2014), conteniendo sus cinco y estupendos primeros álbumes (“Send Me A Lullaby”, 1981; “Before Hollywood”, 1983; “Spring Hill Fair”, 1984; “Liberty Belle and the Black Diamond Express”, 1986; Tallulah, 1987;), y ahora el primer volumen de “G Stand For Go-Betweens” (Domino; 2015), un cofre con cuatro discos que inicia el rescate de su discografía, demos, sesiones radiofónicas o directos en formato vinilo, atraen nuestra atención para recordarnos una atemporal celebración del pop cuya primera etapa quedaría clausurada de la mano del delicioso “16 Lovers Lane” (1988). El parón permitió tanto a McLennan como Forster desplegar y reforzar sus personales propuestas en sendas y valiosas discografías en solitario hasta que el grupo reimpulsó su crónica en 2000 con ”The Friends of Rachel Worth”.
La muerte de McLennan en 2006 cerró puertas a cualquier posibilidad de retorno a un proyecto definitivamente finiquitado pero cuya huella sigue sonando hoy tan consistente como siempre. Como el propio McLennan reflexionó en su momento “nuestros discos están asociados a un tiempo determinado y me imagino que es por lo que la gente siente que son algo que pueden seguir escuchando. Creo que si hubiéramos tenido más éxito nos habríamos convertido en una banda diferente”. Afortunadamente, The Go-Betweens supieron imponer su carácter a los rigores del mercado y hoy podemos volver a disfrutar de sus canciones con el mismo entusiasmo que cuando se mostraron ante nuestros oídos por primera vez.


Qué buenos! me recuerdan a Prefab Sprout.
Tienen bastantes conexiones, Paco. Sobre todo esa elegante, a la vez que inteligente, interpretación del pop y de sus melodías…Los discos en solitario de Forster y McLennan tampoco tienen desperdicio. Me alegro de que te gusten !
Me los apunto también como fiel seguidor de Prefab Sprout.