Poesía de urgencia

Portada Antonio RodríguezEl devastador panorama de la actual crisis económica y social; la dificultad, y quizá la insuficiencia, de la poesía; la intimidad compartida con los seres queridos: en torno a estas tres cuestiones se organiza este poemario, y a estas tres cuestiones va dedicada, respectivamente, cada una de las partes que lo componen. Podrían ser tres libros, o quizá tres cuadernos, nítidamente diferenciados; pero hay una reconocible unidad de tono entre las partes, hay un apego sostenido a los modos de la poesía discursiva y arraigada en la tradición; y hay, sobre todo, una sola mirada, que se diversifica al proyectarse sobre las realidades disímiles de la vida social, literaria y afectiva, pero que descubre en cada uno de ellas, en su precaria condición de realidad amenazada, lo que merece la pena preservar.

“Cada hora”, dice un verso de la primera parte, es “un triunfo de la supervivencia”. Más precarios son los logros de la poesía: “las tenaces preguntas de la vida, / la amenaza terrible de la nada” permanecen irresueltas incluso cuando el personaje mundano en el que puede llegar a convertirse el poeta se vanagloria del éxito. Y es quizá en el ámbito de la intimidad donde este curioso contraste entre la mera supervivencia de los perdedores y las vanidades de la literatura alcanzan a fundirse en el frágil compromiso que supone la aceptación de los dones de la vida: “Con la amenaza cierta de otro tiempo / peor, que hará pedazos / esta frágil quietud, esta apariencia / de paz, me entrego al día / y a su celebración, / agradeciéndolo”.

Es éste un libro construido con el rigor de un memorándum. Se agradece el gesto, porque ahorra idas y venidas y ofrece un mapa muy claro de cuáles son los intereses del autor –nacido en 1978 en Albacete, y a quien por tanto no hay que confundir con el poeta del mismo nombre y apellidos nacido en Córdoba en 1959–. Obedece también, entendemos, a un mandato de urgencia: no caben más ceremonias de confusión en un mundo en ruinas en el que “alguien está limpiando los despojos / de la fiesta anterior” y “un agua turbia / se precipita por el sumidero / de lo que nunca fue, / la espuma de los mitos”. Hace apenas unos lustros era palpable la sensación de que la poesía, como la sociedad, estaba en fiesta permanente. Hoy toca apagar las luces.

Autor

  • José Manuel Benítez Ariza

    José Manuel Benítez Ariza (Cádiz, 1963) vive escribiendo y escribe sobre la vida: un poco cada día, un poco de todo, en una profusión hecha de muchas brevedades. Narrador, poeta, traductor y articulista, el hilo conductor de esta aparente dispersión de fuerzas es su "diario abierto" Columna de humo, en el que trata de explicarse.

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