Desde el Servicio de Extensión Universitaria de la Universidad de Cádiz llevamos más de dos décadas apostando por el jazz como música universal e integradora. Tanto en su faceta expositiva como en el habitualmente ignorado ámbito formativo (ejemplificado en nuestra ya veterana Escuela de Música Moderna y Jazz), el jazz siempre ha hecho gala de una singular capacidad para mantener conectadas las raíces con los desarrollos contemporáneos, abriendo los brazos a diálogos con cuantiosos focos creativos de la música popular tanto tradicional como presente. Por ello, más de un siglo después de su irrupción, su vigencia sigue siendo plena tanto en su estética como en un vasto catálogo de valores que va del compromiso al respeto pasando por la empatía o la dignidad.


Durante estos más de veinte años, el programa Campus Jazz se ha encargado de poner a disposición de los aficionados gaditanos una relevante nómina de nombres que ha evidenciado, de una u otra forma, esa esencia jazzística. Los cuatro campus de la Universidad de Cádiz –Cádiz, Jerez, Algeciras y Puerto Real– han podido tomar el pulso tanto al jazz moderno como al contemporáneo de la mano de una nómina de nombres nacionales e internacionales que nos ha permitido contactar o profundizar, según los casos, en las claves del estilo y en sus sempiternos pliegues y despliegues. El Campus Jazz Puerto Real es el último portador de un testigo que, pese a las vigentes limitaciones presupuestarias, prosigue su curso con una decimosegunda edición, organizada con la colaboración del Ayuntamiento de Puerto Real, cuyo cartel buscar renovar la filosofía ya expuesta en anteriores ediciones e ilustrada por nombres del peso de Dave Holland, Dave Douglas, Myra Melford, Baldo Martínez, Greg Osby, Jason Moran, William Parker, Lee Konitz o David Murray.
El Teatro Principal será testigo el primer fin de semana de mayo de una flamante muestra del estado actual del jazz tanto europeo como norteamericano. En un lado de la balanza estará Atomic, una de las formaciones más acreditadas de la música improvisada escandinava y cuya música ha sido definida por el periódico The Guardian como “una de las más apasionantes y desinhibidas que se han escuchado en mucho tiempo”. Una explosiva combinación de free jazz y de música improvisada europea moldeada en un brillante catálogo de álbumes y reflejada en un directo ante el que pocos pueden resistirse. En el otro, el norteamericano Peter Evans, trompetista lúcido y dotado donde los haya, encabezando un trío con vocación democrática. Evans quería “escribir música algo menos complicada y más breve que las cosas que estaba componiendo para mi cuarteto o quinteto y que animara a una forma de tocar más abierta” y su proyecto Zebulon cumple a pies juntillas con ese impulso expansivo y desenvuelto, llevado en volandas por el impresionante bajo de John Hébert y la percusión de Kassa Oversall.
Los conciertos se celebrarán el 1 y el 2 de mayo y comenzarán a las 21.00 horas con un precio de entrada de 8 euros y de 4 euros para la comunidad universitaria.


