Clásicos básicos: ‘Are The Village Green Preservation Society’ de The Kinks

Are the village“El significado de The Kinks no debe ser subestimado. Casi toda las bandas inglesas tiene una deuda con ellos”. El legendario crítico Lester Bangs (1948-1942) dimensionaba en su momento la importancia del grupo liderado por Ray Davies (Londres, 1944), otorgándole la púrpura de los auténticamente grandes. Su magnífica producción discográfica certificaba el mensaje. Una deslumbrante colección de singles y álbumes donde quedaba constancia de su talento y singularidad tanto durante los, según Davies, “estúpidos sesenta” como en los “sórdidos setenta” del pasado siglo. Injustamente situado a la sombra de otras obras como Face to Face (1966) o Something Else (1967), un álbum sigue ensanchando su presencia con el paso del tiempo. Su título es…

The Kinks. Are The Village Green Preservation Society. Pye, 1968.

Hace unos años, Ray Davies confesaba públicamente que aún aspiraba a ver realizada una versión teatral de Are The Village Green Preservation Society. Un álbum concebido desde una conceptualidad mostrada en sus dos predecesores, impulsado por un fin escénico que los ejecutivos discográficos no quisieron siquiera sopesar y alejado del habitual destino de difusión radiofónica que desarrollaron anteriores trabajos, más considerados con el formato single/canción. Este carácter integral y, digamos, atípico contribuyó sin duda a la escasa difusión comercial y valoración de un disco oscurecido además por la edición el mismo otoño de otras obras de peso como Electric Ladyland (Jimi Hendrix), White Album (Beatles) o Beggars Banquet (Rolling Stones). Afortunadamente sus argumentos se han visto ampliados por una perspectiva histórica que ahora lo señala como uno de los episodios obligatorios de la discografía del grupo londinense y de la misma década.

En 1968, The Kinks ya habían catado mieles y exigencias del éxito, tanto en el ámbito de ventas como en el plano de la crítica. Desde su debut en 1964, un puñado de certeros singles y una rotunda media docena de álbumes habían arrojado luz sobre la lúcida visión de Davies y los suyos, apuntalada por la espacial mordacidad y estilo de unos textos con la acartonada sociedad inglesa en su punto de mira. Pero el inquieto carácter de Raymond Douglas Davies no parecía satisfecho con tales logros y en un flamante desmarque del estancamiento, aplicó otro giro a su ácida lectura de la tradición británica, propulsada por una radiante aplicación de su universo musical.

“We are the Village Green Preservation Society / God save Donald Duck, vaudeville and variety”. Un irónico texto daba pistoletazo de salida a un lote de quince canciones donde la personalidad de Davies lograba un significado grado de definición. Bautizado en principio como Four More Respected Gentleman y parido durante un dilatado bloque de sesiones que también aportó fuentes al, durante años inédito, The Great Lost Kinks Album (1973), Are The Village Green… se sostenía su en un rico itinerario, trazado sobre una colección de viñetas, historias y retratos alimentada con ecos de pop, folk y rock. “Johnny Thunder”, “Picture Book” o el tema que daba título al álbum lideraban una fascinante excursión por la vertiente más madura de unos Kinks envueltos en tensiones internas y contractuales que llegaron incluso a afectar a su contenido. De hecho, se pasó de un listado de doce a quince canciones, descartando, para single, la maravillosa “Days”.

Y para ilustrar su proceso de construcción se encuentran disponibles sucesivas reediciones, la más completa de las cuales (2004) ofrecía un triple CD, acompañado de un libreto de entrevistas con los casi nunca bien avenidos hermanos Davies – Ray y Dave -, conteniendo los quince cortes originales en versión mono del álbum, los doce en estéreo del disco inicialmente planificado en septiembre de 1968 más singles, rarezas e inéditos con tomas orquestales o sesiones para la BBC. Un jugoso legado que documenta el periodo de dos años de trabajo que el grupo dedicó a un disco cuya continuación conceptual no tardaría en llegar de la mano del no menos deslumbrante Arthur of the Decline and Fall of the British Empire (1969).

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Salvador Catalán

Autor/a: Salvador Catalán

Desde hace más de veinte años desarrollo mi labor profesional en el ámbito de la gestión cultural universitaria. Durante este tiempo también he abordado una permanente colaboración como crítico musical en medios generalistas (Diario de Cádiz, Diario de Sevilla, La Voz de Cádiz,...) y especializados (Rockdelux) y como programador de festivales y ciclos musicales.

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1 Comentario

  1. Juan Pablo Maldonado García

    Los Kinks son la leche. Con mi familia he disfrutado con frecuencia -sobre todo en viajes largos de coche- un cd recopilatorio de sus canciones, además del Face to face. Mi pequeñajo no dejaba de pedirlo desde sus 8 años.

    Siempre se citaba una graciosa respuesta hipotética a la vieja pregunta “¿Qué prefieres, los Beatles o los Rolling?:

    – “Los Kinks, los Kinks.”

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