El informe de Global Music Report de 2015 vuelve a ratificarlo: el vinilo regresa. Y al parecer para quedarse. Algo más de un millón de elepés se despacharon en España la pasada temporada frente a los 600.000 del año 2014. Sin aportar cantidades relevantes a los 161,5 millones de euros que ingresó la música grabada (146,8 millones en 2014), sí merecen una consideración como síntoma de un rescate que combina fetichismo, audiofilia y hasta nostalgia para reivindicar ética y estética de aquellas rodajas de plástico que hace años fueron emblema omnipresente de la industria musical.
Pero no, no toca hoy analizar el devenir del vinilo como formato, sus cifras o resultados. Mejor girar el oído hacia una de esas iniciativas que contribuyen a que curtidos pero también jóvenes aficionados vuelvan a reverenciar al clásico soporte no mucho tiempo después de que otros tantos lo diesen por muerto y enterrado: You Are The Cosmos.
La marca es un proyecto paralelo de Grabaciones en el Mar, sello discográfico creado en Zaragoza en 1994 por Pedro Vizcaíno con el apoyo del desaparecido Sergio Algora y que contribuyó con sus lanzamientos a la difusión de algunas de las propuestas independientes más seductoras del momento. Y ahí se incluyen nombres del peso de El Niño Gusano, Tachenko, La Costa Brava, Malcolm Scarpa o Bigott como evidencia de que la irrenunciable pasión de Vizcaíno era y sigue siendo el pop inteligente y divertido.
Decidido desde los comienzos a fijar sus propias reglas y contenidos, tampoco se lo pensó hace un par de años cuando, en plena crisis del soporte, apostó por aplicar otra vuelta de tuerca a su trayectoria como editor y poner en marcha una flamante aventura discográfica llamada You Are The Cosmos. Se trataba de diversificar su vocación discográfica de la mano de un proyecto centrado en discos internacionales de pop, psych, folk o power pop editados exclusivamente en vinilos de 7″ y 12″ y cuidadosamente facturados tanto en lo que se refiere al gramaje y prensaje del disco como al artwork. Formato y contenido se conjugaron con precisión en esta plataforma que desde 2014 no ha parado de generar sonrisas entre los más exigentes aficionados al pop. Y ahí están esas joyitas de ayer (el inglés Tony Hazzard o los norteamericanos Blue Ash…) y hoy (Bart Davenport, Josh Rouse, Cosmic Rough Riders, Anton Barbeau o Reno Bo, entre otros) dispuestas a hacer las delicias de aquellos que optaron sabiamente por mantener alejado su giradiscos de los dominios del trastero.

