Damien Jurado: historia de una búsqueda

Un tipo anónimo despierta una mañana cualquiera y decide iniciar una huida a ningún lugar. Sin plan de viaje, sin recursos ni destino conocido, nuestro protagonista se sumerge en una búsqueda cuyo destino último termina siendo él mismo. El norteamericano Damien Jurado (1972) perfila una metáfora de su propia vida a través de una trilogía de álbumes cuyo más reciente capítulo es Visions Of Us On The Land (Secretly Canadian–Popstock!, 2016). Sus precedentes –los excelentes Maraqopa (2012) y Brothers And Sisters Of The Eternal Son (2014)– ya subrayaron el surco una trayectoria donde aquel taciturno y doliente autor, icono del folk indie del cambio de siglo, dejó atrás los espacios sombríos y amargos para abrir ventanas y enriquecer su música con una mayor profusión instrumental además de con un prisma oxigenado por influjos procedentes de la psicodelia o el dub.

El contacto con el productor y músico Richard Swift (también miembro de The Shins) se antoja crucial en aquel ejercicio de redimensión cuyo primer eslabón testimonial fue el álbum Saint Bartlett (2010). Dese entonces, Swift ha guiado los pasos de un Damien Jurado que ha descubierto potencialidades ocultas o minimizadas. Sin miedo a explorar áreas hasta entonces inéditas en su música, el músico de Seattle refuerza ahora con Visions Of Us On The Land la pluralidad de una paleta sonora, condensada de diecisiete composiciones de breve extensión y en la que Swift sigue marcando pautas y solventando dudas: ‘Exit 353’ fue la primera canción que escribí para este nuevo disco e inicialmente no estaba muy seguro. Cuando llegó la hora de estar en el estudio, sentando frente al micrófono, vacilaba si grabarla o no hasta que recibí la señal de Richard de que estábamos grabando. Cuando la toma finalizó, Richard se volvió hacia mí y me dijo: ‘Creo que puede ser un gran single’. Todavía con la fresca incertidumbre de no saber qué fue lo que había grabado, no me quedaba otra que confiar en su instinto”.

Lo cierto es que la confianza y la química generada entre ambos ha permitido que la música de Jurado se refuerce y crezca concertando austeras exposiciones que rememoran su pasado –“Prisms”– con un jugoso juego de arreglos y ritmos que desfilan por la acariciante “And Loraine”, el dinamismo percusivo y vocal de “Mellow Blue Polka Dot”, el ribete eléctrico de “Taqoma”, la acústica “Queen Anne” o la luminosidad tamizada de “Lon Bella”. Jalones de una productiva exploración interior cuyo destino no deja de seducir por muy recóndito que resulte.

Autor

  • Salvador Catalán

    Desde hace más de veinte años desarrollo mi labor profesional en el ámbito de la gestión cultural universitaria. Durante este tiempo también he abordado una permanente colaboración como crítico musical en medios generalistas (Diario de Cádiz, Diario de Sevilla, La Voz de Cádiz,...) y especializados (Rockdelux) y como programador de festivales y ciclos musicales.

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