Ana del Corral: luminoso referente De Ida y Vuelta

Una tarde de café y buena conversación con una persona interesante es uno de los placeres de la vida. Si, además, se trata de alguien como Ana María del Corral, entonces es toda una experiencia, ya que tiene la capacidad de llenar la estancia, no solo con su voz, su marca personal, sino porque ella sí tiene eso que ansían tantos de los que se dedican al arte, a la cultura, a estar frente al público: ella tiene carisma.

Historiadora, gestora cultural, actriz, cantante (sí, cantante, y si no, vayan a comprobarlo en cualquier momento). Mujer emprendedora, y sobre todo valiente, con las ideas muy claras desde muy joven, cuando participó en “Aventura 92”.

A la vuelta de este viaje, ya sabía que quería estudiar Historia, y especializarse en Historia Iberoamericana (realizó sus prácticas empresariales en una recién inaugurada Casa de Iberoamérica, y pudo volver a ver una exposición que ya había conocido, muy bien, muchos años antes, El Señor de Sipán).

Paso a paso, construyó su futuro, y ahora es un sólido presente, en el que ha sabido rodearse de personas valiosas que conforman su equipo, su familia.

Quedamos con ella para saber más de sus inquietudes, de sus sueños y, quizás, averiguar cuál es el secreto de una de las cofundadoras, y el motor, de la empresa cultural De Ida y Vuelta para llevar al éxito cada uno de sus proyectos.

Eres cercana, te implicas con el público y por eso es fácil querer conocer quién está detrás del personaje, y de la voz de Ana del Corral. ¿Cómo te definirías?

Soy una soñadora.

Soñadora de la cultura, de Cádiz  de su Historia, su Patrimonio. Alguien que pensó que en Cádiz se podía hacer algo distinto para mostrar, respetando su idiosincrasia, la gastronomía, la cultura en general y el folclore, de otra manera. Soy también una nostálgica, que piensa en aquel Cádiz romántico, en sus teatros, en el ambiente que se respiraba en aquella época.

También en el impresionante papel de la mujer en la cultura entonces. La educación de la época fue clave para la formación de todas esas mujeres.

Hablar del Cádiz del Romanticismo es evocar su pinacoteca, con aquella colección de Sebastián Martínez, los cuadros de Tiziano, por ejemplo.

Sueño con recuperar, para Cádiz, ese esplendor. Aportar algo con mi trabajo, para conseguir ese reto.

Ana del Corral en una la librería El Aprendiz de Puerto Real.

Ana del Corral en una la librería El Aprendiz de Puerto Real.                                                            Foto: Rosario Troncoso.

Y con vuestra labor, vais consiguiendo mucho. Tu empresa se ha convertido en un referente de las empresas culturales en el panorama actual en Andalucía. ¿Cuándo y por qué nace De Ida y Vuelta?

Pues fue en un viaje a Toledo, en el contexto de unas vistas nocturnas sobre el Toledo cásico y sus leyendas.

Mi hermana, Paula del Corral, y yo, queríamos traernos la idea a Cádiz, pero dándole una vuelta de tuerca. Queríamos, como base, las historias y leyendas de Cádiz, pero añadir espectáculo con bailes y cantes.

Empezamos, y al cumplirse un año, apareció en nuestras vidas Sergio Torrecilla, un compañero de facultad, del que ya conocíamos sus brillantes andanzas en el teatro. Se convirtió, desde entonces, en mi mano derecha, en mi hermano, al que quiero y admiro. Luego, llegó Joaquín Varela, Víctor Pereira y Monchi Cruz. El equipo fue consolidándose poco a poco. Caminábamos. Y la primera oportunidad estuvo en el Castillo de San Sebastián. A partir de ahí empezaron a salirnos muchas más cosas, entre ellas, la guía de viaje, Cádiz Guía Turística, con la editora gaditana Ana Mayi.

Nuestro punto de inflexión llegó tras diez años, al empezar a hacer cosas en el Palacio Aramburu, porque pasamos de actuar en la calle a hacerlo en una casa, más recogiditos y con más control. Ya podíamos incluir música, efectos, luces etc. Un gran salto.

Ya lo creo. ¿Cómo lograsteis trabajar en un lugar tan emblemático como la Casa de Aramburu?

Pura casualidad. En principio queríamos hacer actuaciones nocturnas en el Castillo de San Sebastián, pero nos fue imposible porque sus horarios son inflexibles. Además, no podíamos poner en marcha allí aquello que pretendíamos. Lo descartamos.

Y en 2012 teníamos un proyecto con la UCA para enseñar las Casas Palacio de Cádiz, que incluía una tertulia, una orquesta de cuerda y charlas de profesores universitarios. Logramos contactar con Carmen Pries y Picardo, dueña del Palacio junto a sus hermanos, y le encantó la idea que le propusimos.

Allí hicimos Cádiz Oculto, apoyándonos en el best seller de José Manuel Serrano Cueto. Uno de nuestros éxitos más sonados hasta el momento. Lo que no se sabe es que hemos pasado más miedo nosotros que los visitantes. Todo aquel que ha trabajado allí ha visto cosas, ha sentido presencias que no debían estar allí…

Pero eso es otra historia.

Ana del Corral y Rosario Troncoso comparten un café durante la entrevista.

Ana del Corral y Rosario Troncoso comparten un café durante la entrevista.

Con “Cuento de Navidad”, imagino que las sensaciones fueron distintas.

Sí. Y el éxito ha sido el mismo. La diferencia fundamental entre ambos espectáculos es que “Cuento de Navidad” ha estado más concentrado en el tiempo. Teníamos tres pases diarios, menos días.

“Cádiz Oculto” ha ido alargándose tanto, que seguramente en verano tengamos que hacerlo otra vez porque la gente nos lo reclama con insistencia.

Si lo retomamos, incluiremos algunas historias nuevas.

La clave está siempre en el Palacio, que es ideal para estas actuaciones. Seguramente haya más sitios similares en Cádiz, pero no sabemos si tan bien conservados como éste.

¿Y qué hay de nuevo?

Ya estamos maquinando cosas nuevas, de reunión en reunión. Adelantaremos, cuando lo tengamos, cuál de las ideas que nos rondan cuaja.

Entonces, todo sobre ruedas. Quiero pensar que sí es posible, y que la cultura, que una empresa como ”De Ida y Vuelta”, da para vivir.

No da para vivir. Es una gran ayuda, que requiere mucho trabajo. Daría para vivir a dos personas, pero ni mi hermana Paula ni yo queremos dejar atrás a nadie. La cosa se mantiene más o menos, pero lógicamente repartir entre tanta gente es difícil.

¿Os sentís apoyados?

Absolutamente, tanto por los políticos como por la gente del sector, y lógicamente por el público que nos apoya incondicionalmente.

Hicimos una ruta solidaria, y llegamos a las ciento veinte personas. Pusimos un tope, porque de lo contrario, habríamos logrado reunir a más de doscientas. Fue muy emotivo ver tanta participación. La recaudación era para los comedores sociales. Fue una prueba. Nos sentimos muy valorados y queridos. La gente espera cada cosa que hacemos como agua de mayo.

Y los políticos pues sí, nos llaman y nos recomiendan.

Y una cosa que hay que dejar muy clara es que, si queremos mantener la actividad cultural en Cádiz, la gente tiene que pagar por la cultura, y huir de las subvenciones y lo gratis. Nosotros aún así, trabajamos con el Patronato de Turismo o con Diputación, siempre que sean proyectos interesantes. Pero insisto que hay que pagar por ver el trabajo de uno, si no, todo pierde valor y, por desgracia, la cultura de lo gratis mata la cultura.

Rosario Troncoso

Autor/a: Rosario Troncoso

Profesora. Escritora. Editora y directora de El Ático de los Gatos. Articulista y gestora cultural. Gente. Arte. Gastronomía. Curiosidades.

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