Es un arte en sí mismo. El tráiler, digo. Acostumbrados de un tiempo a esta parte a ahorrarnos unos euros porque en los avances de las pelis nos cuentan las pelis enteras, con chistes y giros de la trama incluidos, las mentes pensantes de esto del cine han recurrido a otro sistema: el teaser. O sea, seducir sin enseñar demasiado, burlar al espectador retándolo a comprobar en el cine cómo se desarrolla la película.
Anda el gallinero fan revuelto desde hace unos días con el segundo teaser del séptimo episodio de Star Wars, El despertar de la Fuerza. Porque en apenas un minuto y pico han sido capaces, una vez más, de alegrar las pajarillas de los que esperan (esperamos) desde hace treinta años la continuación de la aventura galáctica situada en una galaxia lejana, muy lejana.
Es sorprendente la cantidad de información que en tan poco metraje revelan las bellas imágenes escogidas. Al son de acordes conocidos de la banda sonora de John Williams, un barrido espectacular por un planeta desierto (que no es Tatooine, por cierto) nos muestra un ala-X destruido (ala-x nueva hornada) y el impresionante naufragio de un superdestructor estrellado, una imagen tan poderos que remite, quizás, al final de El planeta de los simios.
La voz en off de Luke Skywalker recita unas líneas de El retorno del Jedi (“La Fuerza es poderosa en mi familia”), mientras el contrapunto de las imágenes nos revela la máscara calcinada de Darth Vader, que al parecer no se destruyó en la pira de la luna de Yavin, una figura embozada que sólo puede ser el propio Luke (la mano biónica sin cobertura de piel falsa), el bello pase del testigo en forma de sable de luz de unas manos femeninas a otras (¿de Leia a su hija?), y luego la traca de escenas veloces, concatenadas: la huida a la carrera por ese mismo planeta de Rey, la chica, el coprotagonista negro Finn y el robot BB-8 (¿traducirán el nombre o dejarán la sonoridad de su idioma original?); los nuevos cazas-T en vuelo rasante sobre el lago y el grito de júbilo de Poe Dameron, quien se anuncia como “el mejor piloto de la galaxia”, el rostro de horror del stormtrooper ante una matanza que además nos muestra los nuevos cazas-T con alas blancas, la alianza entre la chica y ese mismo personaje, y la presentación de los malos: el nuevo villano enmascarado y su espada con empuñadura en cruz, los nuevos stormtroopers de elite, el símbolo de un imperio que ya no es igual (se nos dice que se llaman The New Order), el cromado villano que se complementa con el gesto de susto de quien es el sustituto de R2-D2 (y que se oculta en uno de los rincones del Halcón Milenario), para pasar por fin a las espectaculares cabriolas del Halcón por entre los restos del destructor, el plano que remite a Star Wars del piloto del caza enemigo y, por fin, la otra voz en off conocida, mientras el plano en negro funde con la imagen poderosa y nostálgica de Han Solo y Chewbacca, muy mermados por el paso del tiempo, pero igual de chulos que siempre. Y el comentario: “Chewie, hemos vuelto”… en inglés, “we are home”, lo que parece indicar que, después de muchos años, el contrabandista coreliano y su inseparable wookie retoman los mandos de su nave.
No han podido contar más en menos. Y sabe, claro, a muy poco. El verdadero tráiler tendrá que esperar, posiblemente a octubre. Pero el 18 de diciembre tenemos una cita con unos amigos antiguos y unos amigos nuevos. To boldy go… ah, no, que eso es de otra franquicia.


Enhorabuena, joven Dexowalker. Obi-Wan te ha enseñado bien… pero todavía no eres un Jedi.
Endor! La luna donde Luke incinera los restos de Vader es Endor!!! 😛