«Que no cobren». Esa es la petición que circula por las redes sociales para reclamar que los diputados y senadores no cobren estas legislaturas fallidas. La petición está en change.org, acumula en el momento de redactar este artículo casi 50.000 firmas y dice así: “A SM el Rey Felipe VI: Que como Jefe de Estado suspenda inmediatamente y con carácter retroactivo de empleo y sueldo a todos los políticos españoles del Congreso y el Senado, hasta que no formen un Gobierno en España. Que también devuelvan el dinero cobrado desde que fueron elegidos en las primeras elecciones”.
Como si durante este tiempo no hubiera habido ninguna actividad parlamentaria, que sí que la ha habido. De hecho, Salvador de la Encina (PSOE) y Juan Antonio Delgado (Podemos) se disputaban antes de las segundas elecciones el honor de ser los parlamentarios de la provincia gaditana más activos y contaban sus iniciativas (intervenciones, preguntas, peticiones de informes) por decenas. Es más: el proceso al que estamos asistiendo para elegir Gobierno ya es, en sí, una actividad parlamentaria. Es un poco como pedir que los maestros no cobren cuando no hay niños en clase. Otra cosa es que den ganas de encerrarlos a todos y no dejarlos salir hasta que no haya un acuerdo, en plan elección del Papa.
“Su trabajo es gobernar y no lo están haciendo”, dice alguien en los comentarios. Pues no. Gobernar es el trabajo de solo una parte de los parlamentarios. Y sí lo están haciendo, porque actualmente tenemos Gobierno: en funciones. Otro ratito debatimos si lo hacen bien, mal o regular.
Aparte, ¿alguno de los firmantes se ha puesto en la piel de los parlamentarios? ¿Piensan que son todos ricos? Más de uno hay con excedencias en sus trabajos, es decir, solo con el sueldo parlamentario. Estos señores también tendrán hipotecas y cosas que pagar (la comida, por ejemplo). Si cumplen con las obligaciones que les marca el puesto ¿Por qué van a dejar de cobrar, nada menos que un año?

Diferente es que haya que vigilar que los gastos que se realizan estén en consonancia con la actividad que desempeñan y que no hay abusos. Vamos, lo que se debe hacer siempre. Y un debate muy diferente sería si los sueldos son o no adecuados.
Pero vamos, no creo que estos argumentos sean importantes para los que fomentan este tipo de historias. No parece que la sutileza o la exactitud sea su fuerte ¿Por qué va dirigida esta petición al Rey, si puede saberse? Ya que estaban, podrían haber aprovechado para hacer alguna petición sobre la asignación real.
«Que no voten». Esta petición –de votar en blanco o de abstenerse en unas terceras elecciones- es ya el colmo. Como estás harto de tus representantes, renuncias a ejercer la soberanía popular. ¿Para qué? Para mí lo lógico es votar. Es más, para mí lo lógico es votar lo mismo que en la segunda y primera ocasión, porque a misma pregunta, misma respuesta. Me da igual que me lo pregunten cuando llevo abrigo, cuando voy en chanclas o con el gorrito de Papá Noel. Habrá quien cambie su voto a la vista de lo ocurrido en los últimos tiempos, pero lo de no votar no parece buena idea.
Hay quien dice que está cansado de votar (¡¡). Di que sí: escuchar sentado en el sofá el discurso de los políticos. Recibir cartas de propaganda en el buzón ¡Y hay quien incluso las abre y lee! Ir hasta el colegio electoral a cinco minutos a pie de casa, coger la papeleta, doblarla, meterla en el sobre, abrir el sobre para comprobar que no te has equivocado, sacar el carnet, ir a la mesa, votar… Una trabajera, vamos. Para cogerse una baja tras semejante despliegue de actividad. Seamos serios: lo del cansancio no cuela. Hombre, y cansancio moral… Tampoco es que sea un stress tremendo ¿Acaso lo de votar no era una fiesta, la fiesta de la democracia? ¿Ahora nos cansamos de las fiestas?
Será casualidad de que el comentario «yo esta vez no voto» viene de gente a la que tengo más bien por ser de derechas. Los que simpatizan con el partido que ha puesto las fechas de manera que cuadren las elecciones con el Día de Navidad.
Yo no quiero terceras elecciones. Ir a votar las veces que haga falta me da igual, pero el dineral que se gasta en cada convocatoria es tremendo. Pero desde luego, me lo van a tener que poner más difícil si quieren que me abstenga. Y solo recomendaría que no votara a un grupo de personas: los que vayan a votar diferente a mí. A lo mejor ya hay quien está haciendo esto. A lo mejor muchos de los que piden la abstención no se abstienen.

