La dama y el pastor

Las loables políticas de empoderamiento femenino suelen olvidar un detalle importante: las comunidades no hegemónicas (las que necesitan recursos para ese empoderamiento) no lo son –al menos en primera instancia– por cuestión de género, sino por cuestión de poder social y económico.

El primer romance documentado por escrito data de 1421 y se titula La dama y el pastor. Viva hasta la tradición oral de hoy mismo, la balada narra el frustrado encuentro erótico “entre una gentil dama y un rústico pastor”. Mientras se solaza en un apacible vergel, la mujer avista a un hombre por el que se siente irresistiblemente atraída y a quien de inmediato propone amor: “- Ven acá, el pastorcico, / si quieres tomar placer; / siesta es de medio día, / y ya es hora de comer; / si querrás tomar posada / todo es a tu placer. / Hermosuras de mi cuerpo / yo te las hiciera ver: / delgadita en la cintura, / blanca so como el papel, / las téticas agudicas / que el brial quiera fender…”. Pese a la voluptuosa oferta de la dama, el pastor argumenta sus razones para rechazarla: “No era tiempo, señora, / que me haya de detener, / que tengo mujer e hijos, / y casa de mantener, / y mi ganado en la sierra / que se me iba a perder…”. La rotunda negativa encoleriza a la dama quien, tras insistir infructuosamente, acaba por maldecir al amante esquivo: “Tornéx, tornéx, mancebico, / tornéx a vuestro vergel, / topes a la mujer muerta / y los hijos al lado de él, / topes la hacienda arregada / y empieces a empobrecer”.

Monumento a la Serrana de la Vera en Garganta la Olla.
Monumento a la Serrana de la Vera en Garganta la Olla.

Paralelos del tema en la tradición oral europea llevan a argumentar al investigador rumano Ion Talos que la incapacidad para el amor del que guarda ganado proviene de un ancestral tabú que deviene en la incompatibilidad entre el placer erótico y la salud próspera de los animales. Sea como fuere, lo cierto es que el tema del aciago emparejamiento entre una mujer poderosa y un hombre indefenso está bien arraigado en nuestra cultura popular y pertenece, por lo tanto, a ese código tácito que –sin que seamos conscientes– articula a veces nuestros comportamientos.

Sobran muestras de narraciones de este tipo en la tradición oral: los romances de La gallarda matadora, La dama y el segador, La Serrana de la Vera y algunos otros tienen en común plantear la desgraciada suerte que corre el varón pobre e inocente avasallado por la mujer rica y seductora.

Es verdad que todas esas leyendas guardan un mensaje involucionista y reaccionario, como es propio de muchos de los contenidos de la cultura popular; en este caso, las narraciones se orientan a mostrar cuán peligroso y desestabilizador resulta el hecho de que, en las relaciones de pareja, sea la mujer –y no el hombre– quien ostente el poder y la capacidad de decisión. Pero también es cierto que esa feminidad avasalladora e irracional, tan persistente en nuestra memoria cultural, se revitaliza en momentos en los que el empoderamiento moral y social de la mujer se hace incuestionable. Momentos como éste.

Paseo por la calle y contemplo con verdadera preocupación cómo un grupo de mujeres adolescentes acosan a un varón de su misma edad, al que avergüenzan y humillan a través de ese medio tan soez que esta sociedad parecía haber olvidado: el piropo. Me pregunto en qué hemos errado.

Las políticas bienintencionadas de empoderamiento femenino suelen olvidar un detalle: solo podemos transformar desde la igualdad, nunca desde la inversión de los roles tradicionales.

Autor

  • María Jesús Ruiz

    María Jesús Ruiz (Día de San Juan de 1962) es profesora de la Universidad de Cádiz, investigadora y escritora. Colabora en CaoCultura desde sus inicios con artículos sobre patrimonio cultural inmaterial, muchos de ellos recogidos en los volúmenes 'El mundo sin libros' (Lamiñarra, 2018) y 'Lo contrario al olvido' (Lamiñarra, 2020). 'Culantrillo llama a la puerta, poética del romancero infantil' (UCLM, 2023) y 'Poética del buceador' (Garvm, 2025) recogen sus últimas investigaciones sobre literatura de tradición oral. Ha editado parte de la obra teatral y poética de Alejandro Casona, y es autora del libro de relatos 'La música me hacía llorar' (Versátiles, 2022) y de la novela-ensayo 'Higinia: Pardo Bazán, Pérez Galdós y el Crimen de Fuencarral' (Huerga y Fierro, 2024). Más información en: https://asonante.webnode.es/

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