El rompecabezas infinito del pop

9788416142224Si exceptuamos las etapas en su momento cubiertas por obras corales como la Historia del Rock, publicada por fascículos por el diario El País en 1987, o por el clásico Awopbopaloobop Alopbamboom (1969) de Nik Cohn, ningún libro en nuestro mercado había trazado “una línea recta, con alguna que otra curva y rodeo personal, desde el nacimiento de los discos sencillos de siete pulgadas a finales de la década de 1940 hasta el declive de la música pop en cuanto a objeto físico y tangible en la década de 1990”. Tal es el propósito que se fijó el escritor, periodista y crítico, además de fundador del grupo Saint Etienne, Bob Stanley, cuando comenzó a escribir este ambicioso trabajo que llega ahora a nuestra librerías, con traducción de Víctor Vicente Úbeda Fernández, un par de años después de su aparición en el mercado británico. Estupenda noticia ya que hablamos de la crónica del pop moderno entendiéndolo en su concepto más abierto y permeable; aquel que abarca desde el doo wop hasta el britpop pasando por heavy metal, r&b, electropop, hip hop, country, la música disco o el soft rock, sin perder nunca de vista su adscripción a la dos culturas populares, la estadounidense y la británica.

Más allá del tono enciclopédico, Yeah! Yeah! Yeah!. La historia del pop moderno (Turner Noema, 2015) perfila un delicioso paseo por más de cuatro décadas de música popular de la mano de un cronista que combina con precisión la conocida historia oficial con sus propias filias y fobias. Relacionando épocas, asociándolas con sus contextos sociales y culturales, y fijando líneas dinásticas (algunas de ellas menos evidentes, por no decir insospechadas, como la que conecta a Status Quo con Neu! o Steve Reich), Stanley construye con un estilo expresivo un fluido mapa donde gozan de capítulo exclusivo los consagrados –Elvis Presley, el Brill Building, los Beatles, Bob Dylan, Kraftwerk o Michael Jackson, entre otros– pero que también rompe lanza a favor de otros hitos muchos más controvertidos como Monkees o Bee Gees. Es precisamente este prisma subjetivo el factor que revaloriza la obra, arrojando luz sobre segundones y secundarios entre los que cuales figuran también compositores o productores habitualmente alejados de los focos mediáticos.

Aunque, como apunta su autor en la introducción, “este libro no pretende ser una enciclopedia”, nadie puede negar el carácter compendiador de un colosal trabajo, enriquecido por divertidas comparaciones como la que define a Madonna como “una valla publicitaria con piernas”, la que asocia a los magníficos The Feelies a “los Monkees tocando el ‘Marquee Moon’ de Televisión”, o la que retrata el baile de Andy McCluskey (de Orchestral Manoeuvres In The Dark) como “un padre de familia imitando a Ian Curtis”. No, no falta diversión en este considerable volumen – 745 páginas que radiografían un “rompecabezas infinito de piezas intercambiables a disposición de las generaciones venideras”– que incluso se permite alguna más que arriesgada profecía como la que cita a country y heavy metal como géneros que “sobrevivirán a todos los demás consignados en este libro”.

Solo dos pegas: por un lado, la ridícula atención a territorios no anglófilos, fundamentales en el devenir del pop, como Alemania o Francia (sí, Jamaica tiene su capítulo); por otro, la ausencia de un índice onomástico que, curiosamente, sí se encuentra en su edición inglesa. Por todo lo demás, un tomo ineludible.

Autor

  • Salvador Catalán

    Desde hace más de veinte años desarrollo mi labor profesional en el ámbito de la gestión cultural universitaria. Durante este tiempo también he abordado una permanente colaboración como crítico musical en medios generalistas (Diario de Cádiz, Diario de Sevilla, La Voz de Cádiz,...) y especializados (Rockdelux) y como programador de festivales y ciclos musicales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *