Varios proyectos se han cruzado en el camino de José Manuel Serrano Cueto hasta que se ha podido poner manos a la obra con el largo documental Caballas, que quiere ser un reflejo de una realidad social muy gaditana: la de la gente que pesca y vende este producto, que el autor define como esencial para la subsistencia de muchas familias de los barrios más humildes de la capital gaditana, sobre todo en los meses de verano.
La obra de este cineasta, escritor y autor teatral es de sobras conocida. Su película documental Contra el tiempo estuvo nominada a los Goya y su cortometraje Pelucas fue todo un éxito. A punto de estrenarse, el próximo 21 de octubre en Madrid, su cortometraje documental Yo quise hacer Los Bingueros 2, Serrano Cueto ha adelantado parte del rodaje de Caballas a este verano, aunque el grueso de la película se rodará en los meses estivales del próximo año. Por si esto fuera poco, en noviembre tendrá lugar el rodaje de El extraño caso del Dr. Toñito, que tendrá como protagonistas a las marionetas de la empresa gaditana Puppets.
Caballas es un proyecto largamente madurado: “Hace seis años empecé a grabar a mi padre pescando por si alguna vez esas imágenes me servían y de hecho me van a servir. Mi padre, y gran parte de mi familia, se dedican a la pesca. Conozco bien todo ese mundo, incluso la pesca de la caballa porque he ido alguna vez con mi padre. Es una pesca muy llamativa. Siempre me llamó la atención la importancia que tiene la caballa en Cádiz, sobre todo en verano, y, por otra parte, la poca importancia que se le da. Es un pescado que mueve mucha economía, incluso economía sumergida de la gente que se busca la vida pescando como puede”, explica José Manuel Serrano sobre la génesis de la película.

El largo documental Caballas comenzó siendo un proyecto muy ambicioso, en el que se incluían tramas sobre la pesca de la caballa en lugares como Asturias e incluso Turquía. Ahora lo ha retomado pero centrándose sobre todo en Cádiz, aunque no renuncia a que “alguna pata se desarrolle también fuera, en Ceuta”.
La película integrará varias tramas para dar una visión amplia sobre la pesca de este producto, pero también sobre la gastronomía y la economía ligada a él. Serrano Cueto asegura que se trata de un documental “muy especial, creativo”, que no está basado “únicamente en entrevistas”, sino que estará “lleno de vida”. Como todos los proyectos del realizador gaditano, éste documental tiene también mucho de él mismo: “Aquí estoy hablando de mi padre, de una manera de entender la vida. Hablo de la familia, de cómo la caballa nos une para echar un día de comida”.
Este enfoque especial fue precisamente lo que interesó a la productora de la película, la algecireña Veo Veo Producciones, a la que Serrano Cueto se dirigió para proponerles su idea. Pese a que en principio no se mostró interesada, luego decidió entrar de lleno en un proyecto al que le vieron algo diferente.
El grueso del rodaje tendrá lugar el año que viene, aunque la trama correspondiente al “pescador mayor”, protagonizada por Rafael Serrano Manzorro El Chori se ha adelantado a este verano: “Mi padre tiene 80 años, queríamos aprovechar ya y rodar su parte. Él representa al pescador veterano, que va a pescar, no ya por necesidad, sino porque el mar es su pasión. Y hemos empezado con él”, comenta Serrano Cueto.

El director asegura que se trata de un rodaje “atípico” porque tras esta primera parte del rodaje se tendrán que poner con la preproducción del resto de la película. Se trata, además, de un documental “muy colectivo” en el que se quiere “abarcar todo alrededor de la caballa”. Pero sobre todo, el director insiste en que quiere darle un enfoque “más social”, contar “cómo en Cádiz este pescado consigue que mucha gente pueda tener un sustento que no tienen el resto del año”. La caballa se convierte de este modo en “un símbolo de cierta forma de vida gaditana”: “Es una pesca muy agradecida. Cuando hay caballa, hay muchas caballas y se pueden vender y buscar un pequeño jornal en una lucha constante porque ahora no se puede vender por la calles como ha sido tradicional. También vamos a hablar de ese conflicto entre la necesidad y lo que marca la ley”.
Serrano Cueto asegura que Veo Veo le está prestando un “apoyo magnífico”, aunque se muestra cauto porque “el rodaje es muy largo y tenemos que seguir adelante y buscar patrocinadores”. Como con otros trabajos suyos, el director también se está encargando personalmente de la difusión su nuevo proyecto. Ha trabajado muchos años en publicidad y en departamentos de comunicación, una labor que le “apasiona”.
Le gusta aprovechar todos los recursos posibles para dar a conocer sus trabajos. Hace unos días inauguró en el bar La Casapuerta una exposición en torno a la caballa en la que han participado artistas gaditanos. En este bar se ha rodado una de las escenas de la película, así que la exposición no solo le ha servido para promocionar el inicio del rodaje, sino que, además, la ha utilizado como ambientación de una escena en la que un grupo de pescadores hablan e incluso se atreven a expresar su opinión sobre las obras mostradas.
A la espera de que el próximo 21 de octubre se estrene en Madrid su último corto documental, Yo quise hacer Los Bingueros 2, que, además, “coincide con el estreno de la obra teatral Qué bello es morir, en la que él participa como autor de una de las historias que la integra, José Manuel Serrano Cueto prepara el rodaje de El extraño caso del Dr. Toñito, que estará protagonizado por las marionetas de Puppets.
“Es todo un reto, porque necesita mucho ensayo, que todo esté muy medido. Se rodará en tres o cuatro días de noviembre, pero necesita por lo menos una semana a piñón con los manipuladores, definir los planos; luego más o menos un mes de posproducción…”, comenta el realizador. La veremos el próximo año.


Ayer en la Tertlia Literaria de Onda Cádiz radio estuvimos hablando de la caballa y su vinculación con la sociedad gaditana. La incluimos en el libro de viaje radiófonico que hemos compuesto durante unas cuantas semanas como plato que ningún viajero puede dejar de probar.