Una aproximación sensorial a ‘Taller de miniaturas’ de José Ángel Cilleruelo


Detalle de La vista de Brueghel el Viejo y Rubens (1617).

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Un poco de historia diminuta: Mayken Verhulst oye sonar la aldaba de las puertas del taller que regenta en Bruselas en 1570. Se encuentra con Cilleruelo el joven que, con un balón bajo el brazo, pregunta si los hermanos Peter y Jan Brueghel pueden salir a jugar. Mayken le dice que pase, sus dos nietos están acabando sus tareas. Allí los observa, aprendiendo de su abuela a pintar miniaturas. Después, los tres niños meriendan con gusto. Museo del Prado, 2007, Cilleruelo el viejo observa la serie Los Cinco Sentidos de Jan Brueghel El Viejo. Lleva un cuaderno bajo el brazo.

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«Historia diminuta» es una de las cinco series que Cilleruelo, pintor de teselas (así se define él en el prólogo), escribe en Taller de Miniaturas (Polibea, 2025). «Biografía indecisa», «El hada jubilada», «Candida, sing mit uns» y «El deshollinador» son los títulos de las demás. Todas compuestas por textos de cien palabras. Una métrica para construir un marco. Las dimensiones de un lienzo pequeño. Fragmentos para simular una totalidad. Representados en miniatura, un sinfín de esculturas y cuadros de Rubens, Tiziano, Rafael, Miguel Ángel y otros, acaban formando uno de los sentidos de Brueghel, La Vista (Museo del Prado, 1617).

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«Empezó pintando, luego concluyó que en el poema cabían más cosas que en el cuadro» dice Charles Simic al preguntarle por estos textos. «Biografía Indecisa» es metaliteratura, narrativa que se somatiza en biografía. Un libro publicado en cada año de la vida de Cilleruelo da pie a un poema, a un teatrillo, a un microrrelato. Rubens, Tiziano, Rafael y compañía ceden el paso a Jesús Aguado, Auster, Jordi Doce o Coetzee. Cuando el lector se separa del cuadro para contemplarlo en su totalidad, descubre cómo se forma, al tacto con los libros, otra identidad, una identidad lectora. Un cuerpo lector.

Foto de Pablo Llanos.

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Barthes recorre los estantes de una librería en Bayona. Toma varios libros pequeñitos. Los abre. Los huele. El contacto diario con el hollín en su trabajo como deshollinador no ha estropeado su olfato. Encuentra cantidad de ensayos breves que prometen mucho conocimiento en poco tiempo de lectura. El libro de Cilleruelo engaña a sus sentidos. No es un libro breve. Es un libro de brevedades. Complejas. Se puede transmitir una complejidad grande en un texto muy pequeño. Husmea las miniaturas talladas en diferentes géneros: microrrelato, apunte, teatro, poesía. Todas contienen una complejidad grande. Aquí huele a poesía. Piensa el deshollinador.

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Cilleruelo y Olga Tokarczuk pasean por el Englischer Garten de Múnich. Son dos errantes. Descubren en un banco la inscripción: «Cándida, canta con nosotros». El poeta deja hablar al sentido del oído. Piensa en crear una serie en la que resuene el canto de Cándida en diferentes idiomas. Olga le aconseja «Mantenerse a un lado. El mundo se ve tan solo en fragmentos, no habrá otro. Hay instantes, migajas, configuraciones momentáneas que apenas formadas se desintegran en mil pedazos. ¿Vida? No existe tal cosa; veo únicamente líneas, superficies y poliedros y sus variaciones en el tiempo.». Como quien observa un cuadro.

Autor

  • Pablo Llanos

    Pablo Llanos (Donostia-San Sebastían,1974). Ensaya la crítica literaria en revistas como 'Quimera', 'Culturamas' y 'Moon Magazine' entre otras. Ha participado en las antologías 'Eguratsak /Atmósferas' (Noski, 2024) y es autor de los poemarios 'Manual de Modelado de Corazones para Hombres de Hojalata' (Ed. Cuadranta, 2022) y 'Palabras de paso' (Piezas Azules, 2026).

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