Prosa enamorada


Si queréis sentiros libidinosos mirones de una serie de epístolas de amor apasionado leed La belleza de la lectura, de José Antonio Cordón. El autor desnuda su gozo de un modo tan enardecido que nos hace partícipes de una llama, sí, de un hedonismo místico que nos ilumina y emociona.

La belleza de la lectura, publicada en León por Eolas Ediciones, es el vigésimo noveno título de de la Colección de la Belleza, dirigida por Gustavo Martín Garzo. Son títulos de la colección, entre otros, La belleza de los muertos, La belleza en la infancia, La belleza de la magia, La belleza de los árboles, La belleza de viajar, La belleza de la ausencia, La belleza de los jardines, La belleza de lo figurado, La belleza de la luz, La belleza de lo trágico, La belleza de llevar un niño en los brazos, La belleza de la huella, La belleza de los cuentos, La belleza de traducir… poesía, La belleza de la ciencia, La belleza del recuerdo, La belleza de lo anómalo, etcétera.

Como nos dice José Antonio Cordón en la contraportada, “Hay bellezas que residen en lo visible: (…) Otras, en lo efímero: (…) Pero la belleza de la lectura es distinta. (…) Es una belleza interior, silenciosa y paciente, que transforma a quien la experimenta y lo introduce en la danza secreta del pensamiento. (…) Este libro celebra la felicidad de leer, (…). Leer es habitar otras vidas sin abandonar la propia, encontrar respuestas donde sólo había preguntas y, sobre todo, sentir que el universo entero se despliega en cada página, esperando a ser leído.”

José Antonio Cordón García (El Padul, Granada, 1959) es Catedrático de Bibliografía y Fuentes de Información en la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca. Y como él mismo nos cuenta, ha escrito libros, una treintena, artículos, más de un centenar, y participado en todas esas actividades sin fin que caracterizan la vida académica, unas veces por convicción, otras por devoción y las más por obligación. También ha practicado la investigación, con minúscula –nos dice él- pues la mayúscula la reserva para los Maestros, que algunos hubo en su vida. Investigación que se ha centrado en su verdadera pasión, la lectura, la edición y sus alrededores. Sus numerosas monografías y artículos científicos en revistas nacionales e internacionales lo han convertido en una figura de referencia en los estudios sobre la cultura escrita en la era digital. Ha sido Premio Nacional de Investigación por su obra El ecosistema del libro electrónico universitario, reflexionando sobre las nuevas formas de leer y escribir en contextos digitales. Así mismo ha sido profesor invitado en numerosas universidades europeas y latinoamericanas, donde ha participado activamente en seminarios, redes internacionales y proyectos de investigación. Es admirable su compromiso sostenido con la investigación crítica de las mutaciones culturales derivadas de la digitalización, contribuyendo con rigor y profundidad al pensamiento sobre la lectura, la edición y la transmisión del conocimiento de la contemporaneidad.

Lo cierto es que con La belleza de la lectura nos hace sentir otra belleza: la de su hermosa escritura. Nuestros ojos podrían beberse su libro, con mucha sed, en tan sólo dos o tres horas de felices escalofríos, pero nos detenemos, nos refrenamos, para ir sorbiendo sus pequeños capítulos, con calma y regodeo… “en el umbral de la quietud”, durante al menos dos o tres días.

Sus “Impresiones” y “Escenas” se dividen en 28 capítulos con títulos tan prometedores (promesas cumplidas) como El lector perplejo, El tacto de la palabra, La brújula de las sombras, Voces en la penumbra, Senderos iconoclastas, El eco errante, El umbral de la quietud, La música del silencio, El comienzo de lo terrible, La belleza de lo inmundo, Valle de Lecrín (su tierra nativa), El destino cumplido, La infancia recuperada, Entre fantasmas… o El latido invisible.

Escribe al amor de su vida. Y percibimos que no se trata de ese tipo de cariño fundamentado en la ternura y la costumbre, sino en la pasión del amante con lascivia inagotable. Su prosa está empapada de la lírica que poseen las epístolas de amor arrebatado. Y a la belleza con que lo hace añade la precisa lucidez de lo que manifiesta. No es extraño pues que el pasado 20 de octubre de 2025, en acto solemne, haya ingresado como miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada con un brillante discurso en torno a los paratextos (todos los elementos que rodean al libro en sí), y que Fernando de Villena lo haya elogiado así desde al comienzo de su discurso de contestación: “Durante mis ya largos años he conocido a un sinfín de lectores de muy diversa laya, pero puedo asegurar que ninguno tan apasionado como José Antonio Cordón García. Él ha sabido convertir toda su existencia en un culto reverencial a los libros”…

Pero mejor que nos lo muestre la obra que nos ocupa, La belleza de la lectura, recogiendo algunas pinceladas al azar, sí, de un modo aleatorio, pues da igual una página u otra, ya sea en este capítulo ya sea en el de más allá:

“El lector entrega su carne y su aliento, su escucha y su tacto, a un objeto que, sin violencia, lo desnuda y lo reforma. En esa unión imprevisible, el libro respira por las manos que lo sostienen, el lector, al fundirse en la materia escrita, descubre en sí mismo la sombra de un jardín oculto, un firmamento interior que el verbo, encarnado en papel, salva de la desaparición.”

“Leer es descender a un silencio líquido, a una absorción que desfigura los contornos y desarma las jerarquías, un eco interior que reverbera sin testigos, un cedazo donde se filtran herejías y visiones imposibles, un espacio insondable y desnudo, una entrega sin condiciones, una inmersión en aguas que ninguna mirada puede perturbar.”

“Leer es un acto de gracia íntima, un impulso silvestre que no requiere credenciales ni himnos. El lector es un ser anfibio que no necesita manuales de nobleza, la libertad no pide permiso en los márgenes de la página. Leer es un impulso errante, un gesto de insurrección contra lo previsto. Leer es disolver fronteras, vaciar el mundo de muros.”

«Que su lectura sea un conjuro, un grito que convoque a los insomnes de la palabra, a aquellos que persiguen, en la vorágine de la intemperie, los paraísos cerrados para muchos y los jardines abiertos para pocos».

La belleza es verdad y la verdad belleza.

Es todo lo que necesitas saber en la tierra.

John Keats

Autor

  • Juan Pablo Maldonado García

    Soy licenciado en Geografía e Historia y siempre me ha gustado escribir y discutir sobre cuestiones evolucionistas, paleoantropológicas, históricas, astronómicas, filosóficas (pensamiento científico frente a oscurantismos y pseudociencias), teológicas (los monoteísmos y sus fraudulentas escrituras fundacionales); así como sobre otros asuntos más hedonistas de música y cine contemporáneos.

One thought on “Prosa enamorada

  1. Bueno yo no soy tan origina . Pero sin comparto, la pasión de leer .y sentime triste pq no tendrá tiempo para más.. cuando no esté
    .

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