Lo que lo banal esconde

‘En un café’. Mary Lavin. Errata Naturae. Madrid, 2018.

Autora prácticamente desconocida en España, la obra de Mary Lavin (East Walpole, Massachusetts, 1912-Dublín, 1996) se extiende a lo largo de los cincuenta y seis años que van de 1939 a 1995. En ella figuran dos novelas, dos libros de cuentos para niños, algunos poemas y diecinueve colecciones de relatos, la mayoría de los cuales fueron apareciendo en revistas de enfoques muy diversos, desde las específicamente literarias hasta las dirigidas al público femenino. Considerada actualmente pionera en el campo de la literatura irlandesa escrita por mujeres, Mary Lavin gozó en su tiempo de gran popularidad entre los lectores de habla inglesa a ambos lados del Atlántico, y recibió numerosos premios y honores.

Mary Lavin.

Hija de inmigrantes irlandeses, regresó al país natal de sus padres a la edad de diez años, y allí vivió hasta su muerte. El relato fue su medio de expresión preferido. Escribió historias de tipo realista, normalmente situadas en los escenarios de la Irlanda rural y centradas en las vidas de personas anónimas, de clase media, que despliegan sus contradicciones, sus complejidades y sus dramas en la intimidad de lo doméstico. De ese ámbito reducido en el que se mueven sus cuentos, limitados en ocasiones a una simple anécdota, Mary Lavin sabe extraer con maestría las motivaciones esenciales, los sentimientos profundamente enraizados en el corazón de sus personajes.

Una muestra del inmenso poder de sus relatos se presenta en este volumen, cuidadosamente editado y que cuenta, además, con la estupenda traducción de Regina López Muñoz. Publicado originalmente con el título In a Café. Selected Short Stories, en él se recogen dieciséis cuentos correspondientes a todos los períodos de la vida de Lavin, tal y como fueron seleccionados por su hija Elizabeth Walsh Peavoy. Los temas son diversos: la emigración (del campo a la ciudad, de Irlanda a Estados Unidos) y los recuerdos idealizados de la tierra que quedó atrás; las relaciones familiares (entre hermanos, entre padres e hijos, entre marido y mujer); el deseo de aparentar propio de la vida en provincias, marcado por el miedo al qué dirán y las diferencias de clase; la atracción y el deseo; la vocación religiosa; la imposibilidad de comprender las motivaciones ajenas; la soledad de la viudez.

A los escenarios de pequeñas granjas y aldeas rodeadas de colinas, llanuras o bosques, se añaden los barcos que viajan de Irlanda a Estados Unidos y viceversa, las visiones de Dublín, Nueva York, Boston y Roma, el cementerio del maravilloso relato Limonada, los interiores de un café, una taberna, una mansión, un convento, el salón de una casa.  Y en todos ellos, una mirada a lo que de asombroso, extraño, contradictorio y rico existe en las vidas individuales y en la forma de relacionarnos los unos con los otros, encarnado en personajes memorables, como la niña que contempla con ojos vírgenes el pequeño pueblo al que acaba de llegar mientras intenta adaptarse y entenderlo, las viudas protagonistas de En medio de los campos y En un café, o los dos mayordomos de La escapadita, en su paseo transgresor y su rivalidad estéril.

También encontramos en esta recopilación dos ejercicios metaliterarios. El primero, el titulado Una historia con estructura, es una declaración de principios acerca del arte de escribir relatos. En el segundo, El hijo de la viuda, la autora se dirige al lector para narrar un suceso con dos finales posibles: “De modo que, tal vez si os cuento lo que creo que podría haber pasado si Packy hubiera matado a la vieja gallina clueca, no me acusaréis de abusar de mis privilegios de escritora. Como conocedora que soy del arte de narrar sin tomar notas, no apelo más ahora a vuestra credulidad que cuando os he contado en primer lugar lo que pasó”.

En todos sus cuentos destaca el extraordinario talento de Lavin para la recreación de detalles cargados de significado, y la naturalidad con la que el punto de vista se desplaza de unos personajes a otros, sacando a la luz sus pensamientos y su forma de sentir. Todos sus relatos, incluso los que han envejecido peor, son interesantes. Pero algunos, como es el caso de los extraordinarios Limonada, Tom, En un café o En medio de los campos, con sus reveladores finales, producen verdaderas sacudidas emocionales. “No se me ocurre ningún escritor que haya profundizado más, y con menos miedo, en el corazón irlandés”, afirma V. S. Pritchett en la contraportada de este libro. Porque los corazones humanos no son tan diferentes sea cual sea su nacionalidad, merece la pena —y mucho—  leer a Mary Lavin.

Elena López Torres

Autor/a: Elena López Torres

Elena López Torres es Doctora en Filología Inglesa. Ha sido profesora titular de la Universidad de Cádiz durante más de dos décadas. Ha publicado diversos libros para la docencia, y artículos de tipo académico en revistas nacionales e internacionales. En el campo de la creación literaria, es autora de 'El mueble oscuro y otros relatos' (Renacimiento, 2011), y de la novela 'El yacimiento' (en prensa).

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