Libros puerta a puerta: una vida de novela

El método de venta no es nuevo, aunque sí el objeto vendido, y resulta llamativo el éxito obtenido con esta forma de acercarse al público lector. Paradójicamente, en la era digital, en el imperio de lo virtual, el trato cercano y personal se ha convertido en una novedosa manera de vender libros.

El libro en cuestión es El mañana de ayer. Sombras, que ha escrito Juan Mejías en colaboración con Cristina Erustes, una novela mezcla de “ficción y realidad” que forma parte de una trilogía de la que ya ha visto la luz la segunda entrega, Una ventana al pasado, que se publicó en 2013, y que se cerrará con un tercer volumen que aún se encuentra en proceso de escritura. Mejías y Erustes han optado por la autoedición y para ello han creado su propio sello editorial: Ediciones Marsupio.

PORTADA final El Mañana de Ayer

Autor y colaboradora admiten que esta forma de acercase a sus potenciales lectores nace de la necesidad: “En 2012 editamos el libro y se distribuyó en librerías, de manera tradicional, pero solo conseguimos vender cinco ejemplares. También intentamos la venta on-line, pero no nos funcionó. La verdad es que nos decidimos a vender los libros puerta a puerta porque no llegábamos a fin de mes”, explica Juan Mejías, que es Técnico Superior de laboratorio en paro. También está en paro Cristina Erustes, que es administrativa.

Los dos viven en Jerez y por allí empezaron su andadura, “sin demasiado éxito”, confiesan. Pero la tendencia cambió notablemente cuando se decidieron a recorrer los pueblos de la Sierra de Cádiz porque “en esta zona la gente lee más, es más amable, te escucha, es más fácil llegar a ellos”, comentan.

Juan Mejías y Cristina Erustes.
Juan Mejías y Cristina Erustes.

Los números salen por fin para esta pareja que se conoció “a través de Internet” y que ha compartido “muchas experiencias” algunas de ellas “bastante curiosas”: Casi 1.300 ejemplares vendidos desde que la novela apareció, aproximadamente ochocientos “desde septiembre para acá” cuando decidieron emprender su ruta serrana.

Durante todos estos meses llamando a las puertas de los vecinos de la zona han vivido miles de anécdotas, desde los que los confunden con testigos de Jehová, “algo muy común”, a una mujer que les aseguró que “ella no creía en la tablet”. También encuentran a algunos que insisten en “que no están”, comentan entre risas.

Sin embargo, Juan y Cristina aseguran que se han cruzado con un montón de gente “amable” que les recibe en su casa, que habla con ellos y que les escucha, e incluso les ponen “tapitas”. Lo más importante es que muchos compran su libro. Ellos se encargan de pasar a los pocos meses con la segunda entrega. Ninguno de los dos ha estudiado marketing, pero su estrategia de venta está de lo más perfeccionada.

Portada Una Ventana al PasadoSobre la novela y sobre sus experiencias recorriendo los caminos de la provincia habla en su blog Juan Mejías porque tratar con la gente no solo les ha servido para vender libros, también para compartir conocimientos sobre plantas medicinales, a las que ellos son muy aficionados, y remedios caseros para luchar contra algunas dolencias.

“Hay gente muy generosa”, comenta Cristina, “que lo da todo”. Ellos, con sus libros, además de literatura, también quieren ofrecer ayuda y sus conocimientos a los demás y por eso en El mañana de ayer. Sombras el lector puede encontrar una historia mágica que encierra muchos secretos.

 Fotos: CaoCultura.

Autor

  • Mª Ángeles Robles

    Soy periodista especializada en temas culturales. He trabajado en Diario de Cádiz, en la agencia de noticias Europa Press y he sido redactora y fundadora del periódico El Independiente Cádiz. Colaboradora habitual de diversas publicaciones culturales en las que he escrito de teatro, cine y literatura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *