Javier Vela: “No aspiro sino a alcanzar cierto grado de verdad o autenticidad en lo que escribo”

Pese a su juventud, Javier Vela (Madrid, 1981) es un poeta experimentado, con voz propia, que empezó a publicar y a definir una trayectoria literaria personal muy pronto. Su último poemario, ‘Fábula’, que ha publicado la Fundación José Manuel Lara en su colección Vandalia, viene a cerrar “alguna suerte de ciclo discursivo y de pensamiento”. Narrador y gestor cultural al frente de la Fundación Carlos Edmundo de Ory, Vela se confiesa, sin dudarlo, “un poeta lírico”, que aspira “a alcanzar cierto grado de verdad o autenticidad” en lo que escribe. Conocemos mejor al poeta y su obra a través de este cuestionario que el autor ha contestado para CaoCultura.

Desde que publicó su primer libro de poemas en 2004 hasta ahora, su obra ha seguido un camino personal que ha recorrido con firmeza y sin demasiadas prisas. ¿Podría resumirnos la experiencia de ese camino?

Bueno, solo he procurado que mi escritura fuera desplegándose en connivencia con el desarrollo todavía incipiente de mi propia vida, tratando de encontrar mi propia voz y haciendo caso omiso de las modas o convergencias estéticas que he podido observar a mi alrededor. Hace ya mucho que dejé de leer suplementos y gacetas culturales, y a día de hoy ni siquiera me asomo a los blogs literarios ni a ninguna otra clase de foro digital si no es por puro esparcimiento, y siempre de modo excepcional. Como todo escritor que empieza a publicar siendo aún joven, siento cierto sonrojo por mis primeros libros, que trato de mentar lo menos posible. Se ha dicho –y es cierto– que un libro mío anterior, Imaginario (Visor, 2009), marcaba una transición en mi obra desde la abstracción simbólica a la figuración connotativa, y que constituía una especie de bisagra estética frente a los trabajos iniciales, de mayor carga retórica. Fábula viene a ahondar en ese empeño, cerrando alguna suerte de ciclo discursivo y de pensamiento, si es que puede llamarse así. Por lo demás, mis cartas están sobre la mesa: soy un poeta lírico, qué duda cabe, y, pese a que otorgue gran importancia a la textura verbal y rítmica de mis textos, no aspiro sino a alcanzar cierto grado de verdad o autenticidad en lo que escribo.

Juan María Rodríguez

Javier Vela, en un retrato de Juan María Rodríguez.

En las seis partes de Fábula podemos rastrear un amplio abanico de intereses y obsesiones. ¿Es la poesía una manera de poner orden en la realidad?

De alguna forma, sí. A mi modo de ver, la palabra poética aporta sobre todo cierta distancia crítica frente a una realidad emponzoñada por los lenguajes técnicos que emplean la economía y la política, y que los medios constantemente remedan.

Le he oído decir que “La ficción es la vocación de cualquier persona”. ¿Cuál es la verdadera vocación de usted como poeta, como escritor?

Creo que mi vocación literaria podría muy buenamente resumirse en un aerolito de Carlos Edmundo de Ory: «Sé poeta un instante y hombre todos los días».

En Fábula, verso, versículo y poema en prosa conviven sin estridencias. ¿Hay una razón deliberada para esto o simplemente este encuentro se ha dado de una manera natural?

Sí, la hay, y se debe a la búsqueda de una prosodia generalizada, de una experiencia híbrida con la que el pensamiento pueda seguir el ritmo de la respiración y huir del artificio formal. Es algo de lo que ya hablaba Butor, y que me seduce especialmente.

¿Diría usted que éste es su libro más autobiográfico en un sentido amplio (se habla de sus gustos, experiencias, intereses) o se trata simplemente de dar forma a un personaje que se parece vagamente a usted?

Lo cierto es que no siento demasiado interés por la identidad ni por nada que tenga que ver con una visión unívoca del “yo”, porque, como he tratado de reflejar en Fábula, lo autobiográfico queda siempre contaminado por el relato anamórfico que hemos ido construyendo a nuestro favor. El libro en su conjunto gira precisamente en torno al carácter falsario de la memoria, y a ese turbión de mitos y creencias que conforman nuestra noción de verdad, manipulada por la invención del recuerdo y el consuelo ilusorio de la ficción.

Leo en el poema “Campo del Sur”: “La memoria es un puente derruido / bajo el que fluye un tiempo sin orillas”. La reconstrucción de la memoria parece un tema crucial en este libro…

Así es. Si en Ofelia y otras lunas (Hiperión, 2012) trataba de ahondar en la naturaleza cambiante de la conciencia y en la importancia del olvido en la reconstrucción psicológica del individuo, en Fábula pongo el foco sobre los mecanismos con los que acostumbramos a edulcorar nuestra memoria en nuestro propio provecho.

Fábula detalle

Llama la atención las numerosas referencias a la vejez que hay en estos poemas. Me parece que, además, aborda este asunto desde una perspectiva muy original: una edad en la que el amor y la alegría aún son posibles. ¿Podría hablarnos sobre esto?

Desde luego no veo por qué debemos dejar de bailar mientras que la música sigue sonando (y aun cuando ya no suena, si la escuchamos dentro). Cuando nacemos, somos ya potencialmente herederos de todas las edades. Si nos retrotraemos constantemente hacia el pasado a través del recuerdo, ¿por qué no proyectarse también hacia el futuro por medio de la imaginación?

Usted ha comentado alguna vez que “la literatura es una desviación de la lectura”. ¿Podría aclararnos qué lecturas han sido, de algún modo, decisivas para dar forma a este libro?

Sería aburrido enumerar todos y cada uno de los autores que han ido conformándome como escritor en estos últimos tiempos, pero sí puedo hacer mención a los más recientes, aquellos en los que he venido reincidiendo, y hablo exclusivamente de las lecturas poéticas, desde hace dos o tres años, como Paul Valéry, René Crevel, Malcolm de Chazal, François Jacqmin, Roberto Juarroz, Joaquín Giannuzzi, Carlos Edmundo de Ory, Nuno Júdice, Jean-Yves Masson…

Se adivina en estos poemas a un escritor maduro que está seguro de qué tipo de poesía quiere hacer, que no se deja llevar por modas o corrientes estéticas… ¿Cómo definiría al poeta Javier Vela?

Déjeme pensarlo unos años…

Mª Ángeles Robles

Autor/a: Mª Ángeles Robles

Soy periodista especializada en temas culturales. He trabajado en Diario de Cádiz, en la agencia de noticias Europa Press y he sido redactora y fundadora del periódico El Independiente Cádiz. Colaboradora habitual de diversas publicaciones culturales en las que he escrito de teatro, cine y literatura.

Comparte en
468 ad

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *