Gonzalo García Pelayo: “No ha habido en Europa un grupo como Triana”

En tren, de camino a Caños de Meca (Cádiz), y en el ocaso de una primavera como la que vio amanecer el primer álbum de Triana, hace ya cuatro décadas, Gonzalo García Pelayo recorre en esta entrevista su prolífica trayectoria y su presente: la preparación de una película, con el título provisional de ‘Todo es de color’, que ofrecerá una mirada distinta sobre la mítica banda que puso los cimientos del rock andaluz. El cineasta y productor discográfico continúa, además, viajando entre proyectos y asegura vivir sin vanidad alguna un reconocimiento que en su día España negó a una de las figuras claves de su cultura contemporánea.

No sé si es cuestión de azar pero una película sobre un nombre fundamental en la música como Triana tenía que llegar tarde o temprano. ¿Qué descubriremos en la tuya?

Si tuviera que hacer una película sobre Triana sería Manuela –su primer largometraje-. Si la ves, no habla sobre el grupo pero sí tiene muchas cosas de ellos y también de Lole y Manuel. Aquella obra transmitía sensaciones y emociones que estaban en la música de ambos.

Esta nueva película no es un biopic, no vamos a contar la historia del grupo ni habrá actores que hagan de los tres músicos. Me gustaría que provocase al público algo parecido a lo que provocan los discos de Triana, que haga el mismo viaje que con su música. Ojalá consigamos reflejar su ambiente.

Coincide también con la reciente reedición del primer disco del grupo.
No es casualidad, una cosa lleva a la otra. Pensamos que en el cuarenta aniversario del disco podíamos hacer además una película sobre Triana y sobre eso empezamos a elucubrar, sí.

¿Hay algún enfoque sobre Triana que el público aún desconozca y te atrevas a plasmar?

El enorme sentido del humor y la carcajada continua que les rodeaba, menos cuando estaban en el escenario. El público conoce un Triana serio, con velas, de música de oratorio, religiosa. Pero en el camerino, en las grabaciones, en  las comidas… eran un auténtico jolgorio. El centro era Tele –batería del grupo- y había mucho sentido del humor y risa, algo fundamental. Cuando se sacó el disco Hijos del agobio un road manager decía de ellos: “Hijos del agobio pero sobrinos del gusto”. Y eso era una especie de lema.

El mítico grupo Triana.

El mítico grupo Triana.                                                                   Foto cedida por Warner.

¿Te decantarás más por la línea testimonial o de ficción para contarnos Triana?

Va a ser como en la película Alegrías de Cádiz, que creo que transmitía lo que a mí me parece que es la idiosincrasia de la ciudad. Es una propuesta ensayística y con unos personajes que narran una historia que sirve para mostrar esa parte documental. Mis películas, más que narrativas, son como ensayos poéticos.

¿Piensas rescatar de su retiro a Eduardo Rodríguez Roadway –el único superviviente de Triana– para este trabajo?

Mi hermano Javier, que es el guionista, ya estuvo con él en Semana Santa preparando la película. No hay una definición exacta en el guión de qué va a hacer, así que será lo que él quiera y lo que sugiramos. A mí me gustaría que cantase un temazo anterior a Triana, “Compasión”, con la guitarra, la mejor composición que él ha hecho. La película va a estar en Córdoba, en la calle Feria de Sevilla, en el cementerio donde reposan Jesús de la Rosa y Tele, en el entorno de Triana… Y Eduardo debe de estar, a él le parece bien.

Entonces ¿quién es el indiscutible protagonista de esta producción?

La película es un viaje en moto de una persona que conoció a Triana hacia el sur, a Caños de Meca, para asistir a un concierto homenaje que él promueve y donde estarán todos los grupos trianeros. Pasará por Córdoba, donde queremos que haya una visita a Medina Azahara, y por Sevilla. En los Caños probablemente sonará “Sé de un lugar”.

“Quiero sentir algo que huela a vida” se escucha en el mítico tema “Hijos del agobio”. ¿Has escuchado recientemente algo que te recuerde a aquella vitalidad que supuso el rock andaluz?

Se sigue haciendo buena música en España y hay momentos en que ésta es más representativa. Pero acabo de hacer un disco maravilloso –afirma con pudor–, uno de los mejores de  mi vida, con Mayka Romero.

Y uno de los autores que más me han gustado de toda la historia de España está ahora mismo componiendo: Fernando Arduán, que cantaba todas las canciones de Alegrías de Cádiz. Es  un creador que no tiene nada que envidiar a Serrat ni a Triana ni a prácticamente nada. Tiene un potencial creativo extraordinario. Ha escrito para este disco que acabo de terminar. No están inscritos en un movimiento como el rock andaluz pero son creadores de primerísimo nivel.

Gonzalo García Pelayo.

Gonzalo García Pelayo.                                                                                                 Foto cedida por Warner.

Será también el sino, pero todos estos hitos han coincidido en el tiempo con la desaparición de Manuel Molina ¿qué recuerdas de su arte?

Manuel me impresionó muchísimo. Yo conocía su trayectoria con Smash y Triana, pero cuando hice el disco Lole y Manuel no sabía nada de lo que harían al meternos en el estudio. Ese disco me sacó de quicio. Cuando lo terminé salí a la calle a buscar amigos que quisieran venir a casa a escucharlo, necesitaba ponérselo a la gente.

También me pasa eso con alguna película, ahora necesito que la gente vea Copla –uno de sus últimos trabajos–, la ofrezco en todos los sitios. Espero que me pase lo mismo con Triana.

Manuel tenía una transmisión artística impresionante y me ha sorprendido la enorme tristeza con la que ha acogido la gente su muerte. Yo pensaba que estaba más olvidado pero afortunadamente lo llevan en el corazón. Sabía que ya estaba mal por amigos comunes pero no que podía dejarnos tan rápido.

Desde tu ojo de productor, artistas como Triana o Lole y Manuel ¿se agotaron en su propia idiosincrasia o supieron evolucionar artísticamente?

Evolucionaron un poco mal pero no es una crítica. Triana, especialmente, en el  último disco y con Lole y Manuel pasó algo parecido; siempre han sido buenos pero los mejores discos son el primero y el segundo. El resto ya no tenía la fuerza y creatividad de los principios. Lo mismo pasa con la juventud pero es que aquello era imposible de superar.

En otro tipo de artistas la evolución es positiva y van de menos a más. Pero de todas maneras ir de más a menos tampoco importa mucho cuando el más es tan alto. También les ha pasado a los Rolling Stones; nunca superaron “Satisfaction” pero detrás de eso hay mucho recorrido. Los Beatles sin embargo fueron de menos a más, lo mejor de ellos es Abbey Road.

Te pongo en un aprieto. La canción “Todo es de color” ¿en la versión de Lole y Manuel o en la de Triana?

En la película de Triana, lógicamente, será de ellos. La de Lole y Manuel tenía una letra más filosófica, en el sentido de “Imagine“, como un himno.

La de Triana es más ligera. Fue la última canción que mezclamos para el primer disco y justamente en ese momento estaba amaneciendo, el 21 de marzo de 1975, entraba la primavera. Me pareció aquello muy mágico, lo recuerdo perfectamente. Prefiero esa parte más mística y lírica de Triana que la de lucha social.

Nací el mismo año que nos dejó Jesús de la Rosa –alma máter de Triana–. Para los que tenemos treinta y pocos ¿explícanos por qué Triana y esa época fueron insustituibles?

Porque son los primeros capaces de unir el espacio con el tiempo. Nuestro tiempo y el tuyo es el rock, ahora vivimos la tercera generación del rock pero en España nunca ha habido un hijo de su espacio, que era Andalucía. Son los auténticos realizadores de esa idea teórica. Nadie en Europa lo ha encarnado como Triana. Mejores que ellos solo hay dos o tres grupos, tienen una importancia mundial.

¿Eras consciente de esa trascendencia cuando trabajabas con ellos o simplemente los dejaste fluir?

Los dejé fluir porque ellos lo traían ya prácticamente todo, su idea y manera de hacer las cosas. Pero sí era consciente de que aquello era algo de gran altura, lo mismo que Lole y Manuel.

Recuerdo las comparaciones con grupos como Genesis pero Triana era muchísimo mejor. No voy a decir que es mejor que Pink Floyd o los Beatles pero ya le falto el respeto a cualquier otro grupo americano o inglés.

Con el tiempo se ha ido agrandando la idea pero entonces ya pensaba que eran superiores a casi todo lo que escuchábamos. Si quitamos Inglaterra, no ha habido en Europa un grupo como Triana. Y llego hasta los Urales.

García Pelayo durante el rodaje de 'Niñas', aún sin estrenar.

Rodaje de ‘Niñas’.                                                                                                                                                                                                       Foto de Elena Piñango.

E insisto, no sé si es cosa nuevamente de la casualidad pero en la Filmoteca de Zaragoza se acaban de proyectar tus películas y en los últimos tiempos has sido revisitado en ciclos cinematográficos y requerido en festivales. ¿Un ajuste de cuentas con el reconocimiento que no tuviste hace años?

No es vengativo, es un  ajuste de cuentas blando (ríe) con la vida. Estoy feliz de que reconozcan las películas que hice y las que hago ahora. Ninguna está siendo un gran éxito pero que El Selu o Julio Pardo –conocidos autores del Carnaval de Cádiz– me digan que Alegrías de Cádiz refleja perfectamente la idiosincrasia de la ciudad me deja muy satisfecho.

Un artículo precisamente de un catedrático de filosofía, Agapito Maestre, dice que esa película no solo es buena sino “un pilar de la cultura española”. No quiero parecer vanidoso pero para mí Alegrías de Cádiz es una maravilla (ríe). No ha tenido un gran éxito de público, en Youtube tiene solamente 12.000 visitas, que no son pocas. Pero el mejor crítico de cine francés dijo también que era la mejor película que había visto ese año. Me pasó lo mismo con Vivir en Sevilla pero costó treinta años que la gente dijera cosas así o que me hicieran entrevistas como ésta, porque mi cine no tenía importancia. Estoy pasando una época de reconocimiento y alegría.

A un ritmo de dos películas por año, creo que me queda un dato por saber. ¿Qué otro proyecto ocupa ahora tu cabeza?

Este año son tres películas. El domingo 21 de marzo empecé hace un año Niñas y en este tiempo he hecho Copla y Amo que te amen. Es la primera vez que lo comento pero al mismo tiempo que la de Triana haré probablemente otra película en Los Caños, simultánea. No hablará sobre Triana, no tiene título aún, pero será una película chill out, de amaneceres, con una cierta poética parecida a ellos. Tendrá que ver con el disco que acabo de terminar.

Y para la próxima primavera querría hacer otra, por lo menos dos.

Julio Sampalo

Autor/a: Julio Sampalo

Julio Sampalo (Cádiz, 1983) es periodista, fotógrafo y licenciado en Publicidad. Durante más de una década, ha desarrollado su labor profesional en la prensa local de su ciudad, con una especial pasión: el ámbito cultural y sus protagonistas.

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5 Comentarios

  1. Esta familia de “artistas” tienen un morro que se lo pisan. Resulta que la peli (según la web de la “peli) va de Triana y “su relación con su amigo y descubridor Javier García-Pelayo…”. ¿Cómo???? ¿Perdona? Jajaja! Amigo y “descubridor”!! Hay que tener morro para decir eso de uno mismo!! Qué poca vergüenza, a ver si nos informamos un poquito. Por cierto amiguete, a los Caños no hay tren ni lo ha habido nunca. Vamos a dejarnos de rollo y de dorar la píldora estos listillos. Por cierto amigas, ni se os ocurra ir a un casting de estos “señores”, vais a pensar que os habéis equivocado de película. Lamentable.

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  2. El Señor Fernando Arduán, en la vida le ha escrito un tema a Zenet, El autor de Soñar Contigo es un servidor, así como del resto de las letras que ilustran su discografía

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    • CaoCultura

      Estimado Javier. Te pedimos disculpas por el error. Ya está corregido. Muchas gracias por tu comentario. Un cordial saludo y estamos a tu disposición para lo que quieras.

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  3. Dos cosas. Primero, por qué hay que quitar a los grupos ingleses para que Triana ocupe un puesto más alto en ese “escalafón de grupos europeos”? (Es como decir, quitando la NBA, el Unicaja es de los mejores equipos del mundo). Segundo, si no incluyes a los grupos alemanes de los 70s, Kraftwerk, Can, Neu!, o el francés Gong… me parece que es la típica generalización que hacemos los andaluces de ponernos creer que somos los mejores de Europa sin saber lo que hay en Europa.

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  4. Es increíble, ya podía hablar algo de Jesús que es el más grande. Tanto ocultar, las cosas claras hay que mojarse, basta ya de tanta falta de sensibilidad. Informarse hombre.

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