Poesía al cuadrado

‘2020’. Chencho Ríos y Salvador Macías Valle. LA Ediciones. 2020. 141 pp.

«No recuerdo bien cómo conocí a Chencho, cual fue el paso en que pasó de ser ‘ese señor con voz de bajo que vende libros’ a ser mi colega. Lo que sí tengo claro es que, a poco que te acercas a la órbita de su mundo (su Planeta Zocar), descubres un amor auténtico a la cultura (y por lo tanto a la vida), un amor lleno de sabiduría, de ilusión y de entusiasmo que sabe contagiarnos. Un lujo en estos tiempos que corren».

Son palabras que Fernando Lobo —lector, poeta, cantor— ofreció al escritor Eduardo Flores, quien, por su parte, remataba: «Muchos somos los que celebramos que cierto día nos dimos de bruces con su imponente figura barbada y sin sombra».

Sirvan las dos citas, que hago propias, como acelerado retrato de Chencho Ríos (Cádiz, 1965) y como introducción al objeto de estas pinceladas. Este pasado año de pandemia y desastres el artista gaditano tuvo a bien sacar a la luz su libro número dieciocho, titulado, precisamente, 2020.

Un poemario —2020 (LA Ediciones. 2020)— escrito a cuatro manos, un género o recreación literaria que, sin ser muy frecuente, ha dejado jugosos ejemplos a lo largo de la historia: William Wordsworth y Samuel T. Coleridge, Wilkie Collins y Charles Dickens, Jack Kerouak y William Borroughs, Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges             o —más en la cercanía— Rosa Ribas y Sabine Hoffmann, entre otros.

Chencho Ríos.

No es la primera oportunidad en que Chencho Ríos experimenta de tal modo. En 2016, publicados por la editorial Dalya, ya nos dejó dos buenos ejemplos. El santuario de lo Jondo —una fábula flamenca escrita junto al cantaor jerezano José de los Camarones— y Unidos por la luz —volumen compuesto por veintiún obras pictóricas realizadas junto a Marcolino, un joven de veintiocho años con la capacidad mental de un niño de cinco—, de cuya presentación nos dio cumplida cuenta la periodista Mª Ángeles Robles en Chencho Ríos por dos.

En 2020, el juego, el experimento (poético en esta ocasión) lo comparte con Salvador Macías Valle (Arcos de la Frontera, 1967), letrista de dilatada trayectoria, asociada básicamente al flamenco (colabora con cantaores como Fernando de la Morena, José de los Camarones o el Piconero de Arcos).

El poemario consta de sesenta y dos poemas por cada autor, dos prólogos (Gabriel Calderón Macías glosa la poesía de Salvador, y Tomás Sánchez Rubio hace lo propio con los versos de Chencho), siendo la portada y las ilustraciones del interior obra de Zocar (alter ego de Chencho Ríos). Como apunte, añadir que, en cuanto a la llamativa portada, su autor nos indica, enigmático: «Es la corona de Inglaterra. Que cada uno saque conclusiones».

Salvador Macías Valle.

En 2020 nos encontramos con dos concepciones poéticas antagónicas y situadas una frente a la otra —en las páginas pares Salvador, en las impares Chencho—, que comparten, eso sí, una intensa espiritualidad en sus creaciones. Por un lado, la poesía de inspiración popular y vocación religiosa, transparente, de estructura sencilla y quejío flamenco, de la mano de Salvador Macías. Como ejemplo esta granaína titulada ‘Omega’:

«En el fondo de un abismo,

yo sé que mi alma está,

repleta de soleá,

el omega de mi mismo,

que se muere por graná».

Por otro, la poesía de Chencho Ríos, densa, plena de matices, de verso libre, con pinceladas surrealistas, siempre ligada a la estética cuántica, aquella que define la inspiración poética como «misterio más diferencia», de la que es buena muestra ’00 00’:

«d0s cer0s, d0s cer0s,

son huec0s.

Ciertas c0sas n0 encajan,

La nada se entrevé

p0r el rabill0, se siente,

0j0s, 0j0s,

de c0razÓn y de espíritu,

miran t0d0.

Adentránd0se en el subc0nsciente,

el l0c0 reclama

el laberint0 descifrad0».

2020 puede que sea una de las escasas alegrías del —nefasto— año de mismo guarismo y nos traslada hacia esos mundos —íntimos, pero, al tiempo, permeables al nosotros, a lo común y compartido— a los que tan saludable y conveniente resulta acercarse estos días de incertidumbre.

Seamos curiosos. Leamos. Juguemos. Digamos.

Cultivemos.

José Rasero Balón

Autor/a: José Rasero Balón

José Rasero Balón (Alhucemas, 1962). Soy autor de los blogs 'E la nave va!' y 'Humanos' (www.joserasero1.com) con fotografías realizadas en Holanda, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Austria, Italia, Alemania y diversas poblaciones de la geografía española. He publicado las novelas 'Laila' (1997), 'Badián no es un anís' (2012) y 'Áticos y viento' (Ediciones Mayi. 2015), así como el poemario 'Brochazos' (2001). Vivo en La Viña.

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