La pasión intransigente

Ningún lector amante de la literatura japonesa puede pasar por alto la obra de Junichirō Tanizaki (1886-1965), un autor que fue capaz de aunar su evidente devoción por la literatura occidental, con autores como Edgard Allan Poe y Oscar Wilde a la cabeza, con el respeto y la admiración hacia la más profunda y enraizada tradición literaria y cultural de su país. Un escritor puro, capaz de construir una obra extensa de inusitada intensidad en la que abordó con originalidad y destreza aspectos como el erotismo o la psicología humana —con especial atención a la  femenina, poco frecuentada en la literatura japonesa en general— y que fue capaz de depurar y transmitir las claves culturales de un país cuya esencia, aún hoy, no es lo suficientemente conocida.

FFseñor_musashi_sobrecubierta.inddFue un joven autor descreído empeñado en huir de sus orígenes culturales en pos de una modernidad que poco a poco se iba imponiendo a pasos agigantados y un hombre que pronto volvió al corazón de la literatura patria y que supo venerarla y reinterpretarla magistralmente. Su obra sigue siendo respetada y admirada en su país de origen y, poco a poco, verdaderamente conocida en el nuestro. Satori Ediciones está jugando un papel fundamental  con su singular empeño de recuperar muchos de sus libros. Algunos de ellos, como el peculiar e influyente ensayo El elogio de la sombra, nunca antes habían sido traducidos directamente del japonés a nuestro idioma.

La vida enmascarada del señor Musashi es un libro particular y sorprendente. La capacidad de Tanizaki para recrear un ambiente de inquietante perversión queda patente en las páginas de esta novela en la que el sexo, el amor y la muerte barajan sus múltiples combinaciones hasta definir el perfil de un personaje dominado por sus depravados deseos y su sed de poder.

Como apunta el traductor de la novela, el profesor Fernando Rodríguez-Izquierdo, en su breve y certero prólogo, ésta era una  de las obras favoritas de Tanizaki. Es fácil comprender por qué: en ella fue capaz de aunar ese modelo literario tradicional que tanto le interesaba con una libertad creadora desbordante, que lo llevó a concebir un personaje tan avasallador y complejo como el señor Musashi.

El sexo es el motor de la vida de este guerrero valiente, cruel y caprichoso; un sexo corrompido por una experiencia adolescente que lo enredará de por vida en un laberinto de deseo irreprimible de duras connotaciones sádicas. Como también hace en La madre del capitán Shiguemoto, obra con la que ésta guarda no pocas coincidencias, Tanizaki desvela la historia de nuestro héroe perverso a partir de fuentes inventadas y que van marcando la estructura de un relato que se presenta ante el lector como una reconstrucción más o menos fidedigna de los hechos reales. Los textos consultados por el narrador están escritos por autores que, de un modo u otro, se sienten unidos al protagonista de la historia. La veracidad del relato queda pues apuntalada, aunque su verdad quede en entredicho.

Junichirō Tanizaki
Junichirō Tanizaki.

Más allá de describir las espeluznantes aventuras de Musashi, en esta novela Tanizaki se vuelve a internar en un tema recurrente en su obra: la definición de los afectos, la imposibilidad de huir de ellos, y, por encima de todo, la terrible batalla entre la voluntad y la necesidad de realización de los deseos. Lo que marca la diferencia en esta ocasión es la naturaleza de esos deseos, la combinación de fuerzas que los desplazan hacia una senda sin retorno.

Tanizaki logra ejercer sobre el lector una fascinación sin precedente, mezcla de repulsión y seducción, porque las escabrosas aventuras de Musashi se desarrollan en ese ambiente de delicada belleza que caracterizaba la vida palaciega del Japón antiguo y están aderezadas por imponentes batallas magistralmente descritas. Los sentimientos de nuestro héroe por la dama de sus anhelos no están exentos de sutileza, por más que el origen del intenso deseo que despierta en él sea terriblemente grotesco y los ardides para consumarlo, terribles. La conjunción de todos estos elementos hace que nos enfrentemos a una obra sin paragón.

Con La vida enmascarada del señor Musashi Junichirō Tanizaki coloca al lector en una situación de difícil privilegio: la del que mira a través de una puerta entornada para descubrir secretos inconfesables.

Autor

  • Mª Ángeles Robles

    Soy periodista especializada en temas culturales. He trabajado en Diario de Cádiz, en la agencia de noticias Europa Press y he sido redactora y fundadora del periódico El Independiente Cádiz. Colaboradora habitual de diversas publicaciones culturales en las que he escrito de teatro, cine y literatura.

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