José Mateos: “La literatura de evasión y falsa inteligencia está al servicio de la estupidez”

José Mateos es escritor y poeta inteligente, sensible a los cambios que, desde hace unos años, se han producido en el ámbito del libro. Además, es responsable de una pequeña editorial, Libros Canto y Cuento, que se caracteriza por el cuidado puesto en sus ediciones y en la selección de los autores que publican en ella. Como él, muchos editores independientes están ocupando un hueco indispensable para la pervivencia de una literatura que, de otra manera, se perdería entre las fauces de la industria libresca basada en el ‘marketing’ y en el beneficio seguro. En esta entrevista reflexiona sobre el presente y el futuro de libros y lectores.

¿Qué mueve a un escritor como usted a convertirse en editor?

En primer lugar creo que el gusto por el libro como objeto, por el papel, por la tipografía, por todo eso. Hoy existen herramientas que permiten montar una pequeña editorial con unos gastos mínimos, realizando tiradas cortas y distribuyendo en presentaciones y en unos cuantos puntos de venta. Por otra parte, los ayuntamientos, las diputaciones, las cajas de ahorros, que antes apoyaban toda esa literatura que no encontraba hueco en las editoriales comerciales, han dejado de ejercer esa labor. Es verdad que se publicaron muchas tonterías por ese medio, pero también libros y revistas que de alguna manera han contribuido al mejoramiento de unos pocos. Una editorial como Libros Canto y Cuento intenta remediar, en la medida de sus posibilidades, esa carencia: publicando a autores nuevos que difícilmente tienen acceso a las grandes editoriales, apostando por lo que se escribe a contracorriente y por géneros poco rentables.

¿Si tuviera que hacer un diagnóstico del estado de salud del libro en nuestro país cuál sería?

Sería un diagnóstico bastante apocalíptico, la verdad. La mayoría de la gente que entra habitualmente en una librería o que compra libros por placer tiene ya más de cincuenta años. ¿Qué diagnóstico se puede hacer con un dato así? Seguramente estamos en un proceso de cambio que no se reduce a unos cuantos detalles y adornos sino a elementos más profundos, a paradigmas que han sido esenciales en nuestra civilización. La mercantilización de la educación y de la cultura o la primacía de la publicidad sobre la información, son solo síntomas de este cambio.  Tenga usted en cuenta que las generaciones más jóvenes ya no tienen al  libro como principal fuente de información y conocimiento, sino a Internet. Internet tiene ventajas indudables, claro está. Pero con respecto al libro, Internet supone una regresión hacia formas menos delicadas, menos exhaustivas de trasmitir emociones y pensamientos. Todo lo que pasa en Internet, nos invita a la velocidad —velocidad para responder, para leer, para expresarse, para informarse— y la velocidad es lo contrario de la atención.

El escritor y editor José Mateos.

El escritor y editor José Mateos.

¿Cómo definiría qué es una editorial independiente? ¿Qué papel juegan estas editoriales?

Creo que una editorial independiente es aquella en la que prima más el amor por la buena literatura que los resultados económicos.  En la actualidad las editoriales son conglomerados de empresas con intereses en otros muchos sectores, en los medios de comunicación, en la industria del espectáculo, etc.; y en ellas los departamentos de marketing tienen más peso que los consejos literarios.  Las editoriales independientes, sin embargo, son oasis donde se conserva todavía ese romanticismo que se ha perdido en el negocio del libro y que es fundamental. El libro no es un producto como cualquier otro, como un perfume o unos zapatos; no es un producto de puro consumo, sino que es algo que nos conforma como personas libres y con criterio, que nos vincula con los más altos ideales de la vida, que trata de buscarle a la vida un sentido más allá del mero consumir y producir.

¿Qué espacio ocupa Libros Canto y Cuento en este marco?

Un espacio muy muy modesto. Una buena parte de los libros que publico son todavía libros de encargo, que no siempre me satisfacen.  Pero, al mismo tiempo, esos encargos son los que me permiten publicar de vez en cuando libros que me interesan.  Principalmente en la Colección Nuevas Voces o en la Colección DKV de Poesía que saco con la ayuda de Seguros DKV. En otoño aparecerá una nueva colección en la que iré publicando traducciones de libros pocos conocidos en España y que me parecen importantes, como La más que viva de Christian Bobin o  Mi Abismo Luminoso de Christian Wiman.

¿Cuáles son, en su opinión, los principales problemas de la edición independiente en nuestro país?

Probablemente el  de escapar de la invisibilidad. Las grandes editoriales han convertido la crítica literaria en publicidad encubierta y, además, apenas dejan espacio en las librerías.  A un buen lector le resulta dificilísimo estar al tanto de lo que publican las editoriales de calidad,  mientras lo bombardean desde todas partes con libros hechos a base de sondeos de opinión, personajes en serie y filosofía de botarate.

Los programas de fomento de la lectura parecen no tener éxito a la vista del número de lectores en España. ¿Cómo cree que se pueden mejorar estos datos?

A mi modo de ver no se trata de mejorar esos datos. Las encuestas solo indican cantidades y a mí que se lea mucho o poco un libro premiado por Planeta o la autobiografía de la vedette del momento me tiene sin cuidado. La mayoría de los libros que aparecen en los escaparates de las librerías estropean el gusto y nos embrutecen. Toda esa literatura de pacotilla, de  evasión y falsa inteligencia, está al servicio de la autosatisfacción y la estupidez. Si es eso lo que la gente tiene que leer, creo que es preferible que no lea. Ya le digo, no se trata de leer mucho, sino de aprender a leer de una manera crítica, atenta, difícil.   Supongo que eso es mucho pedir. Para mí la desafección de los jóvenes hacia la lectura es algo lógico. ¿Es que puede ser de otra manera? Los medios de comunicación, la publicidad, las redes sociales les gritan constantemente a nuestros jóvenes: “Imitad lo que os muestro, convertíos en una repetición de estos modelos vacíos, y yo os daré el éxito”. Por otro lado están los buenos profesores que les susurran con una voz apenas convincente: “Sed vosotros mismos, haceos inimitables”. ¿Quién puede vencer en ese combate?

'Libros horizontales'. Obra de Manuel Martín Morgado.

‘Libros horizontales’. Obra de Manuel Martín Morgado.

¿Por qué cree que se publica tanto y se lee tan poco?

Publicar un libro, aunque sea un bodrio, parece que es un motivo de vanidad para muchos. Y hoy es fácil y barato hacerlo. Pero el problema, quizás, no sea que se publique mucho sino que han desaparecido esos filtros -buenos suplementos literarios, críticos solventes, revistas literarias hechas con pasión y desparpajo…- que ayudaban al lector a distinguir entre lo valioso y lo insignificante, entre el libro con vocación de perdurar y el libro de puro entretenimiento.

Y las razones de que se lea tan poco —y sobre todo tan mal— ya creo habérselas indicado. No se puede educar a nuestros hijos  para conseguir solo ventajas competitivas en el mercado global y al mismo tiempo decirles que tienen que leer a Platón, a Cervantes, a Shakespeare, a Dostovieski… ¿Para qué?, nos dirán.

Por último, ¿se atrevería a dibujar el panorama ideal para que en nuestro país se lea más y se edite mejor?

Bueno, no creo que se trate de un fenómeno exclusivo de nuestro país sino de un problema que afecta a todo el mundo occidental. Creo que las medidas para alcanzar cierta excelencia cultural supondrían un cambio radical de valores y métodos, y habría que ejercerlas desde muchos frentes. Estamos todavía bajo el hechizo de la técnica, fascinados por las ventajas que ofrecen los nuevos inventos tecnológicos. Creo, sin embargo, que habrá un momento en que el actual modelo de consumismo hedonista hará crisis, en que nos daremos cuenta de que un sistema de valores como el actual solo puede llevarnos a la autodestrucción. Y entonces volveremos a apreciar las virtudes del humanismo que hoy estamos destruyendo: la paciencia, el esfuerzo, el lento discurrir del conocimiento…  Espero que para entonces no sea demasiado tarde.

Mª Ángeles Robles

Autor/a: Mª Ángeles Robles

Soy periodista especializada en temas culturales. He trabajado en Diario de Cádiz, en la agencia de noticias Europa Press y he sido redactora y fundadora del periódico El Independiente Cádiz. Colaboradora habitual de diversas publicaciones culturales en las que he escrito de teatro, cine y literatura.

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