Aquella guerra y sus poetas

El título de este ensayo, Tierra de nadie, alude no solo a la franja de terreno que se extiende entre dos líneas de trincheras enfrentadas –imagen que no necesita justificación en un libro circunscrito a los años de la Primera Guerra Mundial–, sino también al disputado espacio literario que ocuparon, en el ámbito de las letras inglesas, los llamados “poetas de la guerra”: los que desarrollaron su breve e intensa obra –y en la mayoría de los casos, no vivieron lo suficiente para ir más allá– en ese periodo, en medio de dos demarcaciones histórico-literarias mucho más reconocibles: la correspondiente a los poetas “georgianos”, herederos de la tradición victoriana, y la emergente vanguardia que representaban los “modernistas” –en el sentido anglosajón de la palabra: el periodo de experimentación y efervescencia en el que se afirmó la autoridad y el ejemplo de figuras tan señeras como T. S. Eliot o Ezra Pound–.

aquetaciÛn 1

El novelista, poeta y ensayista Gabriel Insausti (San Sebastián, 1968), traductor al castellano de algunos de esos “poetas de la guerra” –Edward Thomas, Wilfred Owens–, demuestra en este libro una sencilla verdad que, sin embargo, no siempre es tenida en cuenta: que las etiquetas literarias pueden valer para armar un manual escolar o para defender una cátedra, pero no necesariamente para orientar al lector desprejuiciado; y que esa sencilla verdad –añadimos nosotros– que Insausti aplica en este libro a un periodo muy concreto de la historia de la poesía inglesa, podría referirse también, y con resultados esclarecedores, a la española, por ejemplo.

Agradece el lector, de todos modos, que el autor no malgaste su pólvora –y discúlpese la metáfora bélica– en batallas ajenas a su objeto. No abundan en el ensayismo hispánico ejemplos de esa capacidad de distanciamiento; como tampoco se prodigan, en el ámbito no estrictamente académico, las muestras de curiosidad hacia coyunturas intelectuales en principio muy desconectadas de nuestra propia historia cultural. España no participó en esa guerra, ni generó, pese a la división de la opinión pública entre aliadófilos y germanófilos, una literatura que respondiera a las cuestiones morales, políticas y sociales suscitadas por el conflicto. Otros conflictos y otra guerra, esta vez circunscrita a nuestro territorio, absorberían el interés de los intelectuales españoles en los decenios subsiguientes; por lo que puede decirse que poetas como los ya mencionados Thomas y Owens, y otros como Siegfried Sassoon, Isaac Rosenberg o Edmund Blunden no empezaron a ser leídos y apreciados en España hasta los años noventa del siglo XX, en parte gracias a la relevancia mundial que tuvieron las conmemoraciones de los aniversarios del comienzo y final del conflicto.

Este Tierra de nadie llega, pues, cuando puede suponerse que, al menos entre el restringido público que lee poesía extranjera, estos poetas son ya conocidos y reclaman el esfuerzo interpretativo al que se aplica Insausti. El resultado no es solo un libro dedicado a dilucidar un problema muy concreto de periodización literaria, sino también un apasionante ensayo sobre el ambiente intelectual antes y durante el conflicto, el estado de la opinión pública británica al respecto, las manipulaciones a las que ésta fue sometida por parte del gobierno y la prensa y la fractura que las percepciones divergentes del conflicto causaron entre viejos y jóvenes. En esa coyuntura, un reducido grupo de extraordinarios poetas se vio compelido a buscar el modo de expresar, en contra incluso de las convenciones de la propia tradición poética de la que se valían, su visión de una guerra de la que, como tantos jóvenes movilizados, fueron testigos directos y, en muchos casos, víctimas.

Siegfried Sassoon
El poeta Siegfried Sassoon.

Encontrar un modo de expresión a la altura de esa horrenda vivencia no fue fácil. En este ensayo, la apelación constante a la “intertextualidad” no responde a una simple moda exegética: los “poetas de la guerra” hubieron de utilizar el lenguaje caduco de la poesía post-victoriana, aplicada a cantar las bellezas del paisaje inglés y la sentimentalidad de las clases medias, para describir la realidad de la guerra de trincheras, la naturaleza degradada, o el desgarro que suponía constatar la divergencia entre los sentimientos propios y los engaños del patrioterismo caduco –el que representaban, en el ámbito literario, la poesía de guerra de Kipling y Hardy, por ejemplo –y la propaganda. Para ello, subvirtieron hábilmente el repertorio temático y formal de esa poesía caduca, a la vez que utilizaron hábilmente su potencial comunicativo. En eso se diferenciaron de las vanguardias: Sassoon, Thomas y Owen nunca cayeron en la oscuridad conceptual y las audacias formales de los “modernistas”, aunque sí anticiparon, en su distanciamiento de la vieja poesía, algunas de las actitudes más características de éstos; su conciencia, por ejemplo, de ser testigos de una crisis de civilización; y la potenciación de las cualidades sensoriales y visuales del poema, a costa de la mera discursividad.

Como hemos dicho, Insausti renuncia a la posibilidad de convertir los resultados de su indagación estética y filosófica en un manifiesto. Pero cabe entender su ensayo como una defensa de esa “vía media” en poesía, tan alejada de la lógica pedestre del poema argumentativo como de la renuncia a la comunicabilidad. En ese sentido, este ensayo no dejará indiferente al lector que tenga sus propias opiniones al respecto. Y se agradece que ese debate, que tantas veces desciende a la mera descalificación entre escuelas enfrentadas, se eleve a estas alturas de rigor y probidad intelectual.

Autor

  • José Manuel Benítez Ariza

    José Manuel Benítez Ariza (Cádiz, 1963) vive escribiendo y escribe sobre la vida: un poco cada día, un poco de todo, en una profusión hecha de muchas brevedades. Narrador, poeta, traductor y articulista, el hilo conductor de esta aparente dispersión de fuerzas es su "diario abierto" Columna de humo, en el que trata de explicarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *