Tres propuestas narrativas para esperar la inminente primavera

Diario de una vida breve. Juan Manuel Silvela Sangro. Pre-Textos. Valencia, 2015. 244 páginas.

amisa narrativa contem.Juan Manuel Silvela Sangro empezó a escribir su diario siendo todavía un adolescente de diecisiete años. Anotaciones escritas por un hombre frágil, sensible y tremendamente intuitivo que quiso guardar entre las páginas de sus cuadernos personales la memoria intensa de su vida corta; que encontró su lugar en el mundo escribiendo, pese a que  no era escritor, ni artista, ni si quiera un intelectual consumando. Era únicamente una persona a la que le interesaba sobremanera el arte, la literatura, la vida que vivía a pequeños sorbos, arrepintiéndose siempre de algún inevitable exceso.

Vecino de calle de Ortega y Gasset, amigo de familia de Julián Marías, Silvela despliega una intensa vida social. El autor se codea con los principales intelectuales de la época y con la colonia extranjera en Madrid. Sobre todos estos personajes escribe y opina. Testimonio interesantísimo son los fragmentos sobre el entierro de Ortega y Gasset. Es éste, no obstante, un diario personalísimo, íntimo, destinado a fijar los destellos de una vida que el autor vive siempre en precario -enfermo desde niño, obligado a largos reposos y penosas recaídas-, desde la fragilidad emocional.

Las inglesas. Gonzalo Calcedo. Menoscuarto. Palencia, 2015. 192 páginas.

las inglesasLa adolescencia, ese extraño territorio inhóspito que todos estamos obligados a atravesar, es la absoluta protagonista del puñado de relatos que el veterano narrador Gonzalo Calcedo ha publicado en Menoscuarto Ediciones: Las inglesas. En este libro, el autor nos devuelve a esa extraña edad en la que todo está por descubrir, en la que somos vulnerables y a la vez inconscientes, y lo hace desde una perspectiva abierta a la compresión de lo que supone sentirse solo en el mundo, por muy rodeado de otros que se esté, e inevitablemente contrariado con uno mismo.

Los nueve relatos de Las inglesas nos hablan de la perplejidad y de la sorpresa de crecer. Cada una de estas narraciones breves es una manera de afrontar ese viaje iniciático que acaba por convertir a sus protagonistas en otras personas. El infortunio familiar, un cúmulo de desgraciadas casualidades o la crueldad de los adultos marcan un punto de inflexión en la vida de estos personajes que los traslada de forma brusca a la vida adulta.

La mayoría de estos relatos transcurren en un escenario sin determinar. Calcedo se detiene poco en la descripción de los lugares, elude darnos demasiadas referencias espaciotemporales, se afana por describir ese otro paisaje, a veces enternecedor, a veces tormentoso, del corazón humano. Apenas hay lugar para la esperanza en estas historias desoladas en las que los jóvenes aprenden, casi siempre solos, a crear una coraza con la que lograr defenderse de los demás.

Calcedo vuelve la mirada a un tiempo oscuro sin hacer concesiones al sentimentalismo. Escarba a fondo para ofrecernos historias duras que sobrecogen al lector. Y lo hace con una prosa directa y efectiva.

París en corto. Antonio Serrano Cueto. Valparaíso Ediciones. Granada, 2015. 164 páginas.

6-paris-en-cortoUna estancia de investigación de tres meses en la Universidad de la Sorbona le deparó a Antonio Serrano Cueto la posibilidad de tomarle el pulso lentamente a una ciudad que a nadie deja indiferente. Fruto de sus largos paseos, de sus lecturas, de sus muchas anotaciones, de las fotos y de los recuerdos guardados únicamente en su retina y en su memoria es este París en corto, que publica la granadina Valparaíso Ediciones.

El lector se enfrenta a un libro difícil de clasificar, en la estela de un tipo de literatura miscelánea que, poco a poco, va ganando terreno en el panorama literario actual.

Serrano Cueto ofrece al lector un puñado de originales narraciones y estampas extraídas directamente de la experiencia personal y literaria del autor, protagonizadas, las más de ellas, por personajes solos que deambulan, aman, sufren y sueñan por la calles, plazas, cafés, casas y monumentos de París. Una urbe conformada por diminutos átomos dispersos cuyos latidos disonantes se escuchan a miles de kilómetros de distancia. Personajes recuperados de las páginas de la historia o transeúntes anónimos. Algunos de ellos reaparecen de forma intermitente en varios relatos articulando el devenir de una historia que al lector le toca reconstruir.

Estos relatos transmiten ese placer de la vida lenta, reconcentrada, detenida en la reflexión certera, aderezados con sentido del humor y con ironía. Historias puestas en cuarentena el tiempo necesario para no caer en el lirismo hueco.

Autor

  • CaoCultura

    Entendemos la cultura como proceso, no como producto. La cultura implica transformación individual y social. CaoCultura es un espacio para la creatividad, la imaginación, el disfrute, la reflexión y la emoción.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *