Antonio Rodríguez Agüera pinta el alma del olivo
Para Antonio Rodríguez Agüera cada exposición es un reto. Con cada nueva muestra da por finalizado un ciclo y se…
Para Antonio Rodríguez Agüera cada exposición es un reto. Con cada nueva muestra da por finalizado un ciclo y se…
Vivir del arte no es lo mismo que vivir del cuento. Lo saben muy bien Patricia Rivero, Estefanía Hernández y David Bulpe, tres jóvenes artistas ubriqueños que han unido fuerzas para poner en marcha un proyecto, Cianotype, que les permita desarrollar su talento y ponerlo al servicio de un pueblo que respira creatividad por los cuatro costados.
Antonio Rodríguez Agüera es un hombre menudo, delicado, que encierra dentro un enorme pintor: Antonio Agüera. Amable, cortés hasta la saciedad, serio, sencillo, de risa franca y abierta, dispuesta a estallar casi por cualquier cosa, a sus 75 años sigue siendo un joven dispuesto a plantearse retos continuos. Un joven al que no le importan las fechas –no recuerda casi ninguna– pero al que le importa el tiempo, su paso, su deriva. Un pintor en tierra de pintores: Ubrique, donde todavía sigue dando frutos la fértil semilla que plantó Pedro (“Pierre”) de Matheu. Con sus pequeños ojos atentos, Agüera mira lejos, más allá del horizonte multiplicado de cordilleras que le rodea.