‘Matemática de la fragilidad’: un libro para celebrar la vida

‘Matemática de la fragilidad’. Grela Bravo. Prólogo de May Gañán. OléLibros. Valencia, 2020. 148 pp.

Nos aconseja la periodista May Gañán en el prólogo que no busquemos en Matemática de la Fragilidad un tipo de libro concreto porque no hay etiqueta que lo defina. No puedo estar más de acuerdo. ¿Es un libro de psicología? Sí, pero no. ¿De filosofía? Idem. ¿Tal vez un poemario? Un poco —las palabras de Grela siempre destilan poesía—, pero, en puridad, no se puede incluir en este género literario. ¿Entonces qué es? Pues, aunque suene un poco pretencioso, yo me atrevería a decir que es un manual de vida que recurre a la psicología, la filosofía y la poesía para hacernos reflexionar sobre el vértigo que provoca el vivir conscientemente con todo el dolor, la angustia, el cansancio, las frustraciones, pero también la belleza, la emoción, el estremecimiento y la plenitud que ello conlleva.

Trozos de vida, diseccionados con el bisturí de la consciencia, es lo que nos ofrece Grela Bravo en estos setenta y ocho capítulos —ingeniosamente titulados con fórmulas matemáticas—, atravesados por el amor (y el desamor); el dolor: «Hubo dolores de los que aprendí que hay otro duelo más dentro del dolor que ya dolía; la ausencia (y el encuentro: La felicidad es un fugaz eclipse entre dónde y con quién); la resiliencia (y, a veces, el cansancio que provoca resistir: Funambulismo es mantener la cordura a raya. Saberlo es el primer paso para atreverse a desafiar la suerte)»; el anhelo («Los pasos que no te atreves a dar también dejan huella»); la pérdida (y los encuentros luminosos que cambian la vida: «Descubrirte valió la pena. Y te aprehendí. A ti y a todas tus porciones); la vulnerabilidad (y la fortaleza que adquirimos al ser conscientes de ella: hay tanta vulnerabilidad en la risa como fortaleza en el llanto) y, por encima de todo, el gozo de vivir: …una se sabe feliz por haber confrontado esa experiencia con otros tantos momentos de dolor o desdicha».

Es difícil no identificarse con la mayoría de las reflexiones que se recogen en este libro. Tal vez solo hay una con la que discrepo: creer «en la vida como ciclo y círculo«. Yo me inclino a pensar en un movimiento en espiral que nos lleva a pasar por el mismo sitio, aunque por caminos paralelos desde los cuales podemos ver con perspectiva lo que fuimos con los ojos de lo que somos. Y nada como Matemática de la fragilidad para reflexionar sobre lo que somos y nadie como Grela Bravo para ofrecerse a corazón abierto y rescatarnos, siquiera durante unos momentos, de la incertidumbre, aunque no con certezas  —habría que estar loco para ofrecerlas en un mundo incierto y en continuo cambio—, sino con nuevas preguntas para seguir trabajando en nosotras mismas y en nuestra última libertad de ser.

Grela Bravo.

Este libro nos invita a redescubrir una relación más honesta y consciente con nosotras mismas. Una relación en la que la risa ocupe un papel principal: «Es precisamente por ello, por saber cuán hondas y graves pueden ser las cosas, que uno aprende a reír y a reírse desde otro lugar […] Aunque dure apenas un instante; en la que, por fin, seamos capaces de mandar a tomar por culo todo lo que nos constriñe y nos impide ser nosotras mismas: Apertura pulmonar. Ventilación de miedos y anhelos. Fresquito para el alma y, sobre todo, himno de libertar. A tomar por culo. Y volver a empezar y en la que celebremos la vida como el milagro que es. Ese segundo de ingravidez, sin lugar, sin tiempo…».

«Que al final del día quede algo dulce en el paladar», dice Grela. Eso procuraba yo cada noche: paladear de a poquito este libro inclasificable escrito por una mujer difícil de clasificar y sentirme abrazada por sus palabras, sucedáneo de los abrazos que, por las circunstancias, no podemos dar. Déjense abrazar por esta Matemática de la fragilidad. Verán cuán hermosa son las palabras cuando nacen con vocación de abrir una grieta en la urgencia y el caos de este tiempo extraño y difícil que nos ha tocado vivir.

 

Imagen de portada: Mujer con mandolina. Georges Braque.
Alicia Domínguez

Autor/a: Alicia Domínguez

Gaditana nacida en Madrid. Doctora en Historia por la Universidad de Cádiz y Máster en Gestión y Resolución de Conflictos por la UOC. Articulista en La Voz del Sur y colaboradora en las revistas 142, Woman’s Soul y El ático de los gatos. Autora de 'El verano que trajo un largo invierno' (Quorum Editores), 'Viaje al centro de mis mujeres' (Editorial Proust) y 'Memorial a Ellas. Que su rastro no se borre' (Editorial Proust).

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