‘All’alba vincerò’
Jun01

‘All’alba vincerò’

Cuando Rita llegó, ya habían sacado a Julio al jardín. Sus ojos turbios y pétreos estaban fijos en el trocito de cielo que las tupidas copas de los árboles dejaban entrever. Su mujer le pone la mano en el hombro y él ni se inmuta. Se sienta a su lado y comienza a hablarle bajito, casi en un susurro. —¿Quién te ha peinado? ¿La nueva? Es buena chica. Fernando te manda muchos besos. Me dice que cuando coja vacaciones, viene a verte....

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Primera persona
Abr19

Primera persona

—Seguramente fue aquella tarde que estaba con los chavales cuando comenzó todo. A rondarme la cabeza esta cosa. Son los que trabajan para mí en el taller. Los chavales, digo. Unos pipiolos. Los llamo así porque eso es lo que son, aunque ellos se piensen otra cosa. Estábamos de despedida de uno de ellos, ya ve, en un bar del Paseo. A la anciana ya la había visto yo antes. Claro. Voy mucho a ese bar. Tiene terraza y suele dar el...

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Una historia muy alemana
Mar31

Una historia muy alemana

Klaus tenía las astillas de un mundo hecho pedazos clavadas en los ojos. Lo supe nada más verle entrar en el Lehmitz ese lunes de Pascua. Imposible no reparar en él: a pesar de la nevada extemporánea que había caído esa tarde, entró en mangas de camisa. Se acercó a la barra, pidió un par de aguardientes y fue a sentarse en una mesa al fondo del local. Desde mi asiento, vi cómo los apuraba en unos pocos sorbos y pedía a Gretchen otro...

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Días movedizos
Mar23

Días movedizos

Extiendo mi cronómetro particular contemplando al tendero. Enigmáticos ambos. Distanciados. Son las 14 horas. He venido en busca de objetos imposibles, pero inexcusables en casa. El hogar es una bomba de relojería que demanda su mantenimiento. Anoche lo hablé con mi amor. Traigo una lista en un papel. Un termómetro de iras y nostalgias. Una ganzúa de mentes (que sepa andárselas, también, si es menester, con chapas y hojalatas). Una...

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Mi hijo quiere ser pintor
Dic21

Mi hijo quiere ser pintor

Perdónenme que recurra al tópico, pero hace ya como un par de años que, cierto día, mi hijo me dio una buena y una mala noticia. Primero la buena: papá, quiero ser pintor, como tú. La mala: papá, quiero ser pintor, como tú. Ustedes dirán: es la misma noticia. Y se preguntarán: ¿cómo es posible que una misma noticia pueda ser buena y mala a la vez? No le den más vueltas. La vida se construye sobre este tipo de paradojas. Examinemos la...

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Arroz con leche y lágrimas
Nov17

Arroz con leche y lágrimas

Mi abuela, a diferencia del resto de las abuelas, siempre fue una cocinera pésima. Sin embargo, hacía un arroz con leche que hubiera deleitado al mismísimo Batel, el cocinero del Rey Sol. En las tardes de lluvia, solía sentarse en el sillón que tenía junto al balcón a ver las fotos del tío Pepe y del tío Alberto. Yo la observaba en silencio sacar los álbumes del cajón de la cómoda, acariciarlos como se acaricia a un animal herido,...

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