Espejo o espejismo del mar

‘Devoción de las olas’. Mónica Manrique de Lara. Isla negra Editores / Crátera Editores. Valencia, 2020. 89 pp.

Es motivo universal la búsqueda o encuentro del amor en las cercanías del litoral, donde el sujeto lírico escucha en sus adentros lo que el viento le ha llevado: agua, sal y recuerdos del amor. Le debemos a unos cuantos de poetas del 27, a Juan Ramón Jiménez y a Pablo Neruda, entre otros, la proyección amorosa en el mar ya sea en forma de espejo o espejismo.

El debut poético de Mónica Manrique de Lara en Devoción de las olas, editado por la unión de dos editores que une lazos de dos ciudades y dos continentes (Editorial Isla Negra en San Juan, Puerto Rico y la Asociación Literaria Crátera editores, en Valencia), es más que interesante y, al mismo tiempo deslumbrador, gracias a la voluntad de trascender el proceso amoroso que tiene la doble vertiente de ser reflejo o recuerdo.

Desde el título se evoca al proceso amoroso. Todo un cancionero amoroso escanciado en tres secciones que guardan coherencia interna entre ellas por el fondo y la forma. Resulta de interés que la autora granadina coloque al inicio una cita de un autor valenciano caído en el olvido, Alfonso López Gradolí, muestra de singularidad en esta noble intención de recordar a los que figuran en los márgenes de las antologías de poesía española del último cuarto del siglo XX. Cita que, por cierto, le viene a Manrique de Lara como anillo al dedo, pues completa magníficamente todo el conjunto: “Si digo el amor estas palabras / tienen algo de ola que termina, / un suave golpe sobre la arena”. Como si el misterio que se produce en la primera etapa del amor, tan relacionada con el crecimiento de la obra, tuviese su prolongación y posterior desafección en el final, momento en que la ola se rompe, y dejase huellas en el tiempo y marcas de incertidumbre en el interior; en el lector queda la pregunta si fue producto de la experiencia o derivado de la imaginación.

 

Desde la Edad Media el mar dejó de ser mero escenario para convertirse en un símbolo de la poesía de todos los tiempos, presente en todos los países. El influjo del mar produce un ritmo de ida y venida, un cántico vivo e ininterrumpido que se capta en Devoción de las olas, en cuyos versos se desata la expresión del sentimiento amoroso, como puede verse en muchos de los poemas de José Infante. Pero también los versos de Manrique de Lara evocan instantáneas que evocan la infinitud del deseo amoroso en unos pocos versos, como lograba Neruda. Así, en “Limítrofe de aire y camino”: “amor mío, torso desnudo de lluvia y silencio, / gira la luz para mí con tus labios, / es el momento de hacernos invictos”.

En la segunda sección, la que menor espacio ocupa en el libro y, tal vez, la más floja, contiene poemas, en cambio, donde se aprecia un ligero cambio en el motivo, el deseo se presenta más introspectivo, como puede verse en “Nacimiento”: «la gravedad es un aroma / que en la caída se vuelve hacia dentro”. Y tiene su prolongación en otro verso que supone otra etapa en el proceso amoroso, una fase donde predomina la incertidumbre: “voy siendo espejo y, más tarde, espejismo”. Dos de los mejores poemas de esta parte se interrogan sobre la distancia que parece inalcanzable: “¿Qué puedo hacer por llegar hasta ti / siendo yo el cauce desnudo y tú el agua / de nube tersada en el cielo?” O en uno de esos homenajes que Manrique de Lara hace a la mejor poesía mística española, todo un camino interior en “Pensamiento en el cielo” cuyo final es apoteósico: “y aún inmenso el horizonte a mi mirada / leo en el fuego la destrucción de los sentidos / como una eterna y calla cosecha”.

Un tono más sombrío y profundo se halla en la tercera y última sección, “El fondo del agua”. La sensación de lejanía es abrumadora e insalvable, como expresa “Ensoñación de las olas”. La pérdida del tacto, la finitud del instante es trasunto trágico del proceso amoroso. La tensión se encuentra en “Mudez de la sirena”, que deja sensaciones de desencuentro a pesar de sentir el influjo poderoso del mar, su rumor trae en el aire un cántico revelador: “creí que me agarrabas y era el viento, / vuelvo a encontrarte en el espejo de un arroyo, / de la maleza esta última imagen nacida del cieno, / ahora ya eres el cantar de mis desvelos, / eterna fuente de versos y sueños”.

Mónica Marique de Lara.

La desnudez de los poemas no ocultan la dulzura con que son expresados, algunas de las asociaciones finales traen consigo la asunción de la separación, el final del proceso amoroso: “hoy nuestro río es la luz del recuerdo”, dirá en “Lejanía del agua”.

Por contra o como sombra, la reiteración del léxico (algunos sustantivos), imponen sonoridad y comienzo de la etapa amorosa, tanto en las expectativas como en su decepción: “deseo”, “cielo”, “sueño”, “fuego”, “desierto”, “sentimiento” o “tiempo”. Al colocarlas en distintos finales de versos consecutivos, tal vez, ensombrezca el ritmo de los poemas causando asonancias no buscadas, sin embargo no ensombrece el resultado final del conjunto.

Devoción de las olas nos predispone al entusiasmo al acercarnos por vez primera al corazón y al pensamiento de la autora granadina en esta opera prima que abre un camino lírico por el que, a buen seguro, Mónica Manrique de Lara transitará con buen tino.

Imagen de portada: Mar de Jávea de Joaquín Sorolla.
Jesús Cárdenas Sánchez

Autor/a: Jesús Cárdenas Sánchez

Jesús Cárdenas es licenciado en Filología Hispánica, Programa de Doctorado de Ciencias del Espectáculo (Universidad de Sevilla) y Máster en Formación e Investigación Literaria y Teatral en el Contexto Europeo (UNED). Es autor de los libros de poemas: ‘La luz de entre los cipreses’ (2012), ‘Mudanzas de lo azul’ (2013), ‘Después de la música’ (2014), ‘Sucesión de lunas’ (2015), ‘Los refugios que olvidamos’ (2016), ‘Raíz olvido’ (2017) y ‘Los falsos días’ (2019). Varios de sus textos se han traducido al inglés, francés, portugués e italiano. Como crítico literario y periodista cultural colabora con diferentes revistas literarias.

Comparte en
468 ad

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *