Los alumnos del Ribera del Mar construyen un didáctico relato de la historia de Puerto Real

Los alumnos matriculados en el Plan de Trabajo “Conocimiento y Conservación del Patrimonio Cultural Andaluz” del Centro Público de Educación de Personas Adultas Ribera del Mar de Puerto Real iniciaron hace dos años un interesante estudio que inicialmente se plantearon con un trabajo meramente escolar, pero que gracias a su trabajo constante y a la coordinación de su profesor, José Andrade, se ha convertido en un documento de mayor alcance sobre el que sus autores hablan con orgullo. Y no es para menos. Entre los dieciocho alumnos del plan han logrado poner en pie una completa guía urbanística de Puerto Real que se ha convertido también en una exhaustiva recopilación de la historia de este municipio de la Bahía de Cádiz: ‘Historia y Urbanismo en la Real Villa de Puerto Real’.

Los alumnos matriculados en el Plan de Trabajo “Conocimiento  y Conservación del Patrimonio Cultural Andaluz” tienen distintas edades, procedencias y trayectorias personales y académicas. Pero a todos ellos los une el ser vecinos de Puerto Real y, ahora, ser expertos conocedores de la historia de la ciudad en la que viven. El trabajo, que han culminado a final de este curso académico, les ha llevado prácticamente dos años de investigación concienzuda durante los que han visitado bibliotecas y archivos en busca de noticias y testimonios que les han permitido poner en pie un documento, que tras ser corregido y maquetado, ahora quieren presentar y poner a disposición de todas las personas interesadas en conocer la historia y las peculiaridades urbanísticas de Puerto Real. Se trata de un estudio que se aleja de lo académico, aunque es riguroso, para insistir en su carácter divulgativo y pedagógico.

Algunos de los alumnos autores del trabajo junto a su profesor (segundo por la izquierda).

Los autores de este trabajo explican que no se trata de una investigación “original” porque no se aportan datos nuevos, pero sí es “la primera vez que se recopila mucho del material existente sobre la historia puertorrealeña para construir un relato completo que se inicia en los orígenes de la ciudad y que llega hasta 1898”, como explica José González, uno de los alumnos del plan de trabajo. Además, el estudio pone de relieve ciertos aspectos propios del urbanismo de la ciudad aportando valor a la compresión de un legado patrimonial que, en ocasiones, no ha estado lo suficientemente valorado.

Otra de las alumnas, María Bohórquez, comenta que, en principio, pretendían centrarse en el urbanismo de Puerto Real, “aunque resulta imposible separarlo de la historia”, por eso se hizo imprescindible “enmarcar este elemento urbanístico en la historia de Puerto Real y en la historia de España”. Manuel Mayo, también alumno y autor del estudio, añade que su objetivo es contribuir a acabar con “el desconocimiento y la apatía que existe alrededor del patrimonio histórico y urbanístico de esta ciudad”. Por su parte, José González insiste en que, durante toda su historia, “Puerto Real ha tenido ciclos de destrucción y reconstrucción” y que, de algún modo, esto ha generado, “cierto desconocimiento y que mucha gente no haya valorado la importancia de lo que tiene”.

En este trabajo se ha realizado una clasificación de todas las viviendas y edificios con importancia histórica y patrimonial y se han puesto en valor los elementos singulares de todos ellos. Por ejemplo, se han fotografiado y estudiado cada una de las casas más destacadas del municipio y referenciado sus principales elementos. Para visualizarlos y ayudar a identificarlos, los alumnos han construido lo que ellos llaman “una casa puzle” en la que, sobre la estructura clásica de la casa puertorrealeña, se han colocado los elementos más sobresalientes de algunas de ellas. Este ilustrativo esquema está acompañado por las referencias necesarias para poder identificar cada uno de estos elementos en el caserío de la ciudad.

Portada del estudio con ilustraciones de Juan Medina.

Otra de las alumnas, Isabel Lagostena, destaca el interesante capítulo, este sí original, sobre el pendón de Puerto Real realizado por Carmen Calandria Vázquez y que se incluye en el estudio general. Otra aportación significativa que Isabel destaca es la inclusión en el documento de la correspondencia “del Abad de Montserrat, al que el párroco de la iglesia de San Benito le solicitó imágenes para el templo puertorrealeño”. También es de destacar, la documentación incluida en este trabajo sobre un personaje muy poco conocido de la historia de Puerto Real: el Señor Francisco Díaz Pimienta, que fue “dueño” de la villa durante 1649 y 1676 –periodo en el que Puerto Real no perteneció a la corona– , aunque “no existe referencia alguna a él en el callejero de Puerto Real”.

Otra aportación importante, que aún están terminando de perfilar, es la definición de un skyline significativo del municipio que sirva como imagen identificativa de la ciudad. En él conviven elementos históricos de diferentes épocas unidos a las características construcciones industriales de los Astilleros.

Como explica el profesor y coordinador del proyecto, José Andrade, los alumnos han trabajado siguiendo sus propios criterios y motivaciones. Él les ha servido de apoyo y guía, pero siempre respetando sus decisiones y la inquietud que les ha llevado a seguir adelante con una investigación que, conforme avanzaba el tiempo, se ha hecho más profunda y compleja.

Andrade explica que, en principio, intentaron trabajar en coordinación con algunas asociaciones de Puerto Real, pero que, finalmente, el grupo ha recorrido su camino en solitario. Sí han contado con las aportaciones de un buen número de historiadores y estudiosos de la historia de Puerto Real, que han asistido al centro a dar charlas sobre temas concretos y que han leído y ofrecido consejos y aportaciones al documento final.

El Castillo de Matagorda recreado por Juan Medina.

Todos los alumnos coinciden en que han trabajado de manera muy cohesionada y que cada uno ha sabido desarrollar su cometido con responsabilidad. Para Joaquín Peña, encontrar información sobre ciertos periodos menos conocidos ha sido para el grupo “un verdadero acicate”, que les animó sobre la posibilidad de ampliar su investigación. Todos están de acuerdo también en que poner en común el trabajo de cada uno y, sobre todo, “unificar criterios de redacción” ha sido lo más complicado. El profesor ha jugado un papel decisivo en este aspecto.

El documento, que incluye un buen número de fotografías, mapas y esquemas –entre ellos una interesante línea del tiempo– cuenta también con unas estupendas ilustraciones de Juan Medina, entre las que podemos encontrar una recreación del Fuerte de San Luis y del Castillo de Matagorda.

Pero por encima del indudable valor de este trabajo, lo más importante, como señala Luisa Piñero, es que esta experiencia le ha servido al grupo para interesarse por el estudio de la historia desde una perspectiva práctica. Iniciativas como ésta, que se ha plasmado en un complejo proyecto, ayudan a los alumnos a familiarizarse con la historia, el patrimonio y a adquirir las herramientas básicas para la investigación. El resultado: un trabajo que todos han realizado “sin ánimo de lucro” y que esperan que, con ayuda de la administración, pueda distribuirse por todas las bibliotecas y centros escolares de la provincia.

Mª Ángeles Robles

Autor/a: Mª Ángeles Robles

Soy periodista especializada en temas culturales. He trabajado en Diario de Cádiz, en la agencia de noticias Europa Press y he sido redactora y fundadora del periódico El Independiente Cádiz. Colaboradora habitual de diversas publicaciones culturales en las que he escrito de teatro, cine y literatura.

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