Cine de familia

La familia que ve películas unida, permanece unida. Esa es nuestra máxima desde que estamos encerrados con nosotros mismos (y nuestra familia, claro). Cenamos juntos y luego nos repartimos entre varios asientos (yo me extiendo sobre un sofá alargado). Lo hablamos mi mujer y yo como una medida adecuada para desenganchar a los niños de «la tecnología», como la llamamos. La tecnología y sus múltiples formas: las videollamadas, los mensajitos, las partidas interminables con la consola. Son como niños. Son como su padre. Cada vez que cerraba un videoclub o estaba a punto de, mi yo del pasado se personaba allí y alcanzaba a un acuerdo con el liquidador, adquiriendo películas por lotes. A veces las he puesto y otras acudo a las videotecas online que nos ofrece la televisión (las menos, buceo por YouTube).

Podría decirse que de media vemos cinco películas por semana después de la cena, normalmente comedias positivas que nos evadan de la triste realidad, como El mejor verano de nuestra vida o Niños Grandes, o sagas épicas que nos infundan capacidad de superación y resistencia, como las de Rocky o Creed. También vemos clásicos, aunque suelen tener menos éxito. Testigo de cargo tuvo aceptación y los niños me preguntaron por cómo eran los juicios, aunque El proceso Paradine no le gustó a nadie (reconozco que la comparación era odiosa), El último Mohicano les aburrió y Lady Halcón, directamente, me obligaron a quitarla. La niña propuso un día Mi vecino Totoro, que era muy bonita, como todas las de Studio Ghibli, y mi hijo lleva todo el confinamiento queriendo ver una de miedo, tipo It o Slender Man, pero mi esposa no consiente porque dice que le causan pesadillas, y la cosa no está como para dormir mal, así que la familia cena unida pero no se asusta unida, lo que no es malo tampoco.

Me pregunto qué película veremos hoy y luego caigo en lo evidente: la misma que ayer y que mañana.

No sé en qué estaría yo pensando.

Enrique Montiel de Arnáiz

Autor/a: Enrique Montiel de Arnáiz

Montiel de Arnáiz (Cádiz, 1977), es abogado, escritor y articulista de opinión en 'Diario de Cádiz'. Ha publicado dos libros de relatos, ‘Bulerías nazis’ (2014) y ‘El mordisco de Tyson’ (2019), y la biografía de la banda de folk-fock Saurom titulada ‘Leyenda de juglares’. Es también autor de la novela ‘A la velocidad de la noche’ (2018), de la que recientemente ha salido una edición de lujo ilustrada (2020).

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1 Comentario

  1. Me siento totalmente identificada en este articulo de Enrique Montiel. Es una experiencia diaria el ver películas en familia. En la mía, hemos establecido un turno en el que cada uno selecciona la película que vemos esa noche. Por un lado, mi cultura cinematográfica se ha ampliado con el visionado de títulos para mi inimaginables e innombrables y por otro, nuestros hijos han descubierto la fascinación del cine en blanco y negro y a los clásicos. No todo había de ser malo en esta pandemia.

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