Algunos narradores que (re)descubrir

Rosa rosae. Víctor Botas. Renacimiento, Sevilla, 2015. 419 pp.

Rosa-rosaePoeta y narrador de personal e inconfundible voz, Víctor Botas (Oviedo, 1945-1994) es uno de esos escritores que todavía no ocupan el lugar que por derecho propio les pertenece en las letras españolas contemporáneas. Sobre las aventuras y desventuras de la primera edición -en 1992- de Rosa rosae, de su prácticamente nula distribución, del tiempo que se ha llevado sepultada por el olvido de la maquinaria editorial hasta ser rescatada por Espuela de Plata, nos habla Juan Bonilla en el estupendo prólogo que precede a la novela.

Rosa rosae es la novela de un escritor libre de prejuicios que no somete lo que quiere decir a ninguna regla establecida, a quien no le importa sacrificar ciertas convenciones literarias porque tiene meridianamente claro qué quiere contar, dónde quiere llegar. El lector ha de enfrentarse a ella sin prejuicios para ser capaz de entender desde el principio que no está ante una recreación histórica, sino ante una historia personal en la que, como sugiere Carmen Morán, que firma el epílogo del libro, únicamente faltan nombres y apellidos que nos desvelen la tramoya. Desprovista de la cáscara de los lugares comunes, en Rosa rosae encontramos un relato íntimo lleno de lirismo, sarcasmo, ironía, perspicacia y desvergüenza. Y, sobre todo, encontramos buena literatura. Literatura que es vida.

Marero. José Luis Muñoz. Ediciones Contrabando, Barcelona, 2015. 225 pp.

peque2José Luis Muñoz (Salamanca, 1951) escribe a destajo y escribe bien. Lo demuestra esta compilación de cuentos escritos en los últimos veinte años, muchos de ellos para revistas y antologías temáticas y algunos con menciones destacadas en diversos concursos. Son cuentos, por tanto, de profesional y de género, en cuanto que casi todos ellos responden a las características del medio en que se publicaron o a la circunstancia a la que estaban destinados. También suele tener cabida en ellos, como elementos “de género”, lo truculento y lo erótico. Lo que no significa que no sean buenos, e incluso algunos de ellos excelentes. Lo es, por ejemplo, “El partido en Haití”, un relato que se inscribe en la moda de “cuentos de fútbol” que alcanzó su esplendor hace algunos años, pero que, lejos de planteamientos oportunistas, ofrece una mirada fresca e irónica, no ya sobre el fútbol, sino sobre diferentes concepciones de la vida y el abismo insalvable que separa a las sociedades opulentas de las pobres. En general, lo que sobresale de estos cuentos es la eficacia del arranque: ninguno deja de atrapar al lector en las primeras diez líneas. Los desenlaces, más previsibles, nunca dejan de satisfacer las expectativas creadas. Es más, desde luego, de lo que suelen ofrecer otros autores con más pretensiones y que se mueven en circuitos más prestigiados.

Banteki (El salvaje). José Pazó. Libros de la Ballena, Madrid, 2015. 189 pp.

BantekiBanteki (El salvaje) es la primera novela de José Pazó, pero no su primer libro, ni su primer acercamiento a Japón desde la literatura: ha traducido Un occidental en Japón de Donald Keene y Botchan de Natsume Sōseki. Además es autor del libro de haikus ilustrados El libro de la rana.

En Banteki  nos propone un viaje que no tiene vuelta atrás, un viaje para el que no estamos preparados, del que hemos sido advertidos levemente en el certero prólogo de Alberto Olmos: “A partir de esta página, el lector puede darse por perdido. Llega Japón”. En esta novela sorprendente, Pazó se aleja de las recreaciones más o menos artificiales, que nos  presentan Japón como un paraíso de sutileza, para mostrarnos la otra cara de una sociedad de hombres y mujeres que han olvidado a sus dioses -esos que dicen habitar en un rincón de todo hogar japonés- porque han aprendido a adorar a un único dios con dos caras: el sexo y el dinero.

Lo que la perdiz opina de los finales felices. Antología de cuentos políticamente incorrectos. Cristina Grande, Verónica Pérez Arango, Marina Perezagua, Jorge Posada, Elena Román. Ediciones Liliputienses, Cáceres, 2015. 60 pp.

feria-libro-4-900¿Le ha preguntado alguien alguna vez a las perdices qué opinan ellas de los finales felices de los cuentos? Ediciones Liliputienses se ha propuesto formular, y contestar, esta interesante pregunta a través de esta antología de cuentos “políticamente incorrectos” en la que cuatro autoras, Cristina Grande (España, 1962), Verónica Pérez (Argentina, 1976), Marina Perezagua (España, 1978) y Elena Román (España, 1970); y un autor, Jorge Posada (México, 1980), reescriben su particular versión de esos relatos tradicionales que todos guardamos en algún lugar más o menos recóndito de nuestra memoria y cuyo recuerdo nos hace revivir el tibio vaho de nuestra infancia pero, también, algunas de nuestras peores pesadillas.

Gracias a esta interesante propuesta, encontraremos el lado oscuro de amables personajes que se revelan obtusos (“Un solo corazón”). Reconoceremos en ellos la adversidad, la desazón, la soledad y la barbarie del mundo (“Pulgarcito”). Nos convenceremos de que los dulces también tienen su punto gore (“Nunca brilla demasiado la sangre”). Nos estremeceremos con las inesperadas consecuencias de un accidente fortuito (“Puntilla”). Y descubriremos que al otro lado del espejo los monstruos de la infancia siguen despiertos, acechando al final del pasillo (“Aicila en el país de la sed”).

CaoCultura

Autor/a: CaoCultura

Entendemos la cultura como proceso, no como producto. La cultura implica transformación individual y social. CaoCultura es un espacio para la creatividad, la imaginación, el disfrute, la reflexión y la emoción.

Comparte en
468 ad

Envía un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *